Overlord – Volumen 3: Capítulo 2 (Parte 3)

Serie: Overlord.
Volumen 3: La Valquiria Sangrienta.
Capítulo 2: Vampiro real (Parte 3).
Autor: Kugane Maruyama (丸山くがね).
Ilustrador: So-bin.
Traducción al español: Erb.


Capítulo 2: Vampiro real

Parte 3

Un aire frío sopló dentro del gran hall.

El aire pasó a través de las barricadas y llegó hasta los 42 miembros restantes de la ‘Brigada Esparce Muerte’. Ya que era el cuarto más grande dentro de la cueva, este hall era usado normalmente como comedor. Sin embargo, en este momento, se había transformado en una fortaleza.

Localizado en la parte más profunda de la cueva que los mercenarios usaban como escondite, en los lados del largo y estrecho hall se encontraban numerosos cuartos, habitaciones y espacios de almacenamiento para armas y suministros de comida. Debido a esto, perder esta área significaba que el resto caería uno a uno inmediatamente después. En caso de un ataque, ellos construirían un fuerte en el hall y lo usarían como su última línea de defensa.

A pesar de llamarlo fuerte, la construcción era mediocre como mucho.

Primero, habían puesto mesas a los lados, y luego habían apilado varias cajas de madera para completar lo que apenas podría llamarse barricada. Lo siguiente que hicieron fue atar numerosas sogas a una altura de alrededor de la mitad de un hombre entre ellos y la entrada del hall. El propósito de esto era evitar que el enemigo se lanzara directamente contra la barricada.

Justo detrás de las defensas, casi todos los mercenarios tenían ballestas y esperaban listos para atacar. Se habían ubicado tanto al centro como a ambos lados.

Incluso aunque tuvieran que luchar contra armas de largo alcance, considerando el ancho de la entrada y el tamaño del hall, el grupo que ocupaba el hall definitivamente tenía la ventaja. Si el enemigo intentara atacar su formación de frente, no importaba en donde atacaran, ellos podrían responder de alguno de los otros lados. Incluso si atacaran con ataques de área, el grupo estaba esparcido, así que sería difícil que hicieran algún daño importante. Era una formación que hacía uso del fuego cruzado.

Aunque estaban protegidos por estas simples defensas que les permitían enfrentarse a grupos armados más grandes, las caras de los hombres mostraban preocupación.

El sonido del traqueteo de metal se oyó al mismo tiempo que sus cuerpos temblaban contra la cota de malla que los cubría.

Era verdad que la temperatura dentro de la cueva no era muy elevada, era suficiente para que los veranos se sintieran agradables, pero lo que se había apoderado de ellos era un poco diferente de un simple escalofrío.

Sólo hace un momento atrás, una fría risa se había oído desde la entrada. Era una risa aterradora que hacía eco contra las paredes de la cueva, haciendo que fuera imposible descifrar si se trataba de un hombre o una mujer. Era esta voz la que había hecho que sintieran ese frío.

Ya que el hombre más fuerte de la ‘Brigada Esparce Muerte’ —Brain Unglaus— había decidido pelear, los mercenarios creían que construir la barricada estaba de más. Esa creencia fue completamente destruida por esa risa.

No debería existir un enemigo capaz de derrotar a Brain. Incluso ahora, creían esto.

La fuerza de Brain estaba en otro nivel. Era tan hábil que incluso los caballeros del Imperio no eran rivales para él. Los monstruos no eran la excepción, Brain podía matar a un ogro con un sólo ataque, y podía enfrentarse a una manada de goblins y cortarlos como si fueran pasto. Era un hombre al que no podrían derrotar ni siquiera si lo atacaban todos los miembros de la ‘Brigada Esparce Muerte’. No tenían más opción que llamar a un hombre así, el más fuerte.

Si un hombre de ese calibre hubiera perdido, las consecuencias serían graves.

El hecho de que su oponente hubiera tenido el tiempo de reír durante un combate contra Brain sólo significaba una cosa.

Incluso cuando todos podían entenderlo, nadie dijo nada. Lo mejor que pudieron hacer fue mirarse silenciosamente los unos a los otros.

Todos los miembros de la brigada de mercenarios tenían la boca cerrada, y observaban fijamente en dirección a la entrada del hall —la entrada de la cueva.

En medio de la creciente tensión pudieron oír el sonido de alguien corriendo. Lentamente se hacía más fuerte.
Alguien tragó saliva. El silencio dominaba el hall, y fue roto de pronto por el ruido de numerosas ballestas siendo preparadas para disparar.

Un hombre sin aliento corrió a través de la entrada del hall, bajo la mirada atenta del grupo de mercenarios. Había sido un milagro como las flechas no habían volado inmediatamente en su dirección.

“¡Brain!”

El jefe de los mercenarios gritó. Y unos momentos después el hall explotó en vivas. Eran rugidos de celebración por la victoria contra los intrusos.

Cada hombre golpeaba el hombro del hombre que tenía al lado, y se oyeron triunfales gritos elogiando a Brain.

Su nombre podía oírse incontables veces. Rodeado de vivas, Brain sostenía débilmente su espada en una mano y se quedó de pie a la entrada del hall con una expresión en blanco. De pronto comenzó a buscar entre las caras de los mercenarios frente a él.

No, eso no era cierto, estaba buscando otra cosa.

Viendo a Brain actuar tan diferente a su yo habitual, la celebración en el cuarto lentamente se detuvo.

Brain corrió hacia la barricada.

“¡H, Hey! ¡Espera un momento! ¡En un momento la abriremos!”

Como si no hubiera oído una palabra, Brain forzó su cuerpo a través de la barricada. No queriendo perder ni un sólo minuto, ni un segundo, Brain atravesó la barricada y corrió.

Con la mirada confundida de los bandidos siguiéndolo, Brain abrió la puerta hacia un cuarto de almacenaje y entró apresuradamente.

“¿Qué fue eso? ¿Es que se olvidó algo ahí?”

“Quién sabe. Sin embargo había algo extraño en él… parecía que estaba llorando… no es posible, ¿cierto?”

Sus cabezas se inclinaron a un lado mientras observaban la puerta que acababa de cerrarse, los mercenarios no podían entender el significado del extraño espectáculo que acababan de presenciar.

Entre ellos, la cara de un hombre había cambiado. Éste había entendido la verdad de la situación y sólo él, no, también Brain, sólo los dos se habían dado cuenta. Sin embargo, el hombre no tuvo tiempo de comprobar si estaba o no en lo correcto.

Click

Con un suave sonido, otra figura emergió desde la entrada.
No hacía falta decirlo, era una cara desconocida para ellos. Si nadie entre los mercenarios conocía quien era esa persona, eso significaba que ella era la intrusa responsable por el caos. La conmoción en el hall murió instantáneamente.

Era imposible, entonces la aparición de Brain tenía un significado completamente diferente. El hecho de que la intrusa siguiera viva significaba que él había perdido y huido.

Sólo había una intrusa, con una apariencia encorvada que se veía increíblemente escalofriante.

Con su cuerpo pequeño, parecía una chica joven. Sus manos colgaban sueltas a sus costados, y su barbilla estaba profundamente inclinada hacia abajo. Lo extraño era que considerando la posición de su cabeza relativa a la base del cuello, parecía que su cuello era por lo menos tres veces más largo que el de una persona normal.

Con tal apariencia, aparentemente sin importarle que su largo y plateado cabello estuviera arrastrándose por el suelo, lentamente ingresó al hall. Su fino vestido negro le daba la apariencia de estar completamente envuelta en la oscuridad.

Nadie dijo una palabra.

Era una apariencia tan extraña que provocaba un frío que congelaba sus corazones.

Lentamente, su cabeza se movió. Detrás del delgado cabello plateado que cubría completamente su rostro, dos ojos carmesí se encendieron. Y lentamente los entrecerró como agujas.

Todos los presentes entendieron. No —fueron forzados a entender.

Estaba riendo.

La aterradora joven levantó su barbilla, revelando su hermoso rostro. Pero para aquellos que acababan de ver su apariencia de hace unos momentos, no había algo más perturbador. Su cara era demasiado elegante, parecía una máscara creada por las manos de un artesano de primer nivel.

“Hola a todos. Soy Shalltear Bloodfallen. ¿Es ésta la meta final? ¿Se ha acabado el juego ya?”

La joven que parecía estar diciendo sinsentidos —Shalltear— inspeccionó sus alrededores. Pero incapaz de encontrar a la persona que buscaba, su bella cara frunció el ceño. Con nadie buscando interrumpirla, un vez más, la voz de la joven resonó en el hall.

“¿Entonces quieres jugar y que te encuentreeee?”

Rio traviesamente. Como si hubiera encontrado algo irrisiblemente gracioso, la joven miró hacia abajo y continuó riendo, mientras su cabello cubría su rostro.

Con la situación volviéndose más extraña a cada segundo, los mercenarios tomaron aire. Mientras tanto, la risa de Shalltear se hacía cada vez más y más fuerte.

“¡AjajajajajajaAJAJAJAJAJAJA!”

Todavía riendo fuertemente, levantó la cabeza.

La cara que se mostró ante sus ojos causó que los mercenarios simultáneamente sintieran como si sus corazones se hubieran detenido y como si su sangre se hubiera congelado.

No había belleza alguna en ese rostro. El color de sus irises se había derramado y había teñido de un profundo carmesí el resto de sus ojos. Sus dientes, que parecían tan blancos y hermosos sólo hace unos momentos atrás, fueron reemplazados con hileras de colmillos delgados como agujas, similares a los de la mandíbula de un tiburón. Sus labios, que despedían un brillo rojo hechizante, se volvieron más suaves y una saliva transparente caía de la comisura de su boca.

“AJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAAJAJA!”

Los labios de Shalltear se elevaron hasta justo debajo de sus orejas, y dejó escapar una risa que sonaba como el campaneo de incontables campanas desafinadas.

El hall resonaba como si gritara.

Incluso considerando que se encontraban en una cueva, el eco era aterrador. Era como si el aire mismo no pudiera soportar el ruido y estuviera llorando de dolor.

— ¿chica?

— ¿monstruo?

— ¿bestia?

No era ninguna de esas cosas.

La personificación del terror…

Incluso a esta distancia, su respiración era tan abrumadora que el hedor a sangre era bastante aparente. Parecía como si el aire alrededor de ella estuviera siendo teñido de color rojo por el olor.

“¡Uuuuwaaaahhhhh!”

Con un grito, uno de los mercenarios completamente abrumado por el miedo apretó el gatillo de su ballesta.

La flecha voló a través del aire y se enterró profundamente en el pecho de Shalltear. Su cuerpo tembló ligeramente por el impacto.

“…¡Disparen!”

Despertando por la voz de su líder, el resto de mercenarios dispararon sus ballestas queriendo rechazar el miedo que sentían. Las flechas cayeron con el sonido de una pesada lluvia y atravesaron el cuerpo de Shalltear.

De los cuarenta disparos, treinta y uno dieron en el blanco. Cada una de las flechas se había enterrado profundamente en su objetivo. Era un resultado obvio, considerando que a esa distancia, las fechas fácilmente podrían penetrar a través de una armadura de hierro.

Habían cuatro flechas atravesadas en su cabeza, si hubiera sido humana, sería una herida fatal.

“La tenemos…”

Alguien murmuró.

Esa era la esperanza en los labios de cada uno de los mercenarios presentes. Aunque ella todavía se mantenía en pie, las flechas que cubrían su cuerpo hacían que pareciera un puercoespín. Siendo realistas, ella definitivamente estaba muerta. Aunque eso tenía sentido en sus cabezas, una espina llamada terror todavía estaba incrustada profundamente en sus corazones.

Los mercenarios, como si su instinto de supervivencia se los pidiera, comenzaron a preparan otra flecha en sus ballestas.

Y… Shalltear se movió.
Con un movimiento exagerado, como un conductor de orquesta moviendo su batuta, lentamente, estiró sus brazos. Todas las flechas que estaban profundamente incrustadas en su cuerpo, lentamente comenzaron a ser expulsadas y cayeron al suelo. Ni una sola gota de sangre se podía ver en ninguna de ellas. Las puntas de las flechas parecían intactas, como si no hubieran sido disparadas en primer lugar.

Shalltear rio. La sonrisa que se mostraba en su rostro realmente podía ser llamada repugnante.

El miedo se apoderó de ellos, sus gritos retumbaron en todas las direcciones y una vez más incontables flechas salieron disparadas en dirección a Shalltear.

Atravesaron sus ojos, su cuello y se enterraron en su estómago y en su hombro. Incluso bajo esa granizada, ella lo tomó como una molestia menor, una llovizna.

“Esoooooo nooooooooo funcionaraaaaaaaaaaa. Se estáaaan esforzando demasiadoooooooo.”

Un paso. Luego… un salto.
La distancia al techo era de casi cinco metros. Con un salto tan alto como para tocar el techo, fácilmente pasó sobre la barricada y aterrizó en el lado opuesto. Sus tacones tocaron el suelo con un click, y las flechas que cubrían su cuerpo resonaron al caer al suelo.

Volvió su cara hacia los mercenarios que todavía se encontraban recargando sus ballestas detrás de ella.

Y moviendo un pie hacia adelante… golpeó.

Fue un golpe sin usar todo su peso, era un simple golpe con su puño que pareció como si solamente estuviera estirando la mano hacia adelante. Pero la velocidad y el poder destructivo de ese puño estaban en una liga propia.

Su puño fácilmente atravesó al mercenario y golpeó la barricada. Con el sonido de una explosión, la madera se partió y fue destrozada, enviando volando por todos lados pedazos de la barricada.

Una pesada cortina de silencio recubrió el hall. Los únicos sonidos que podían oírse eran debido a las piezas de madera que caían al suelo.

Los mercenarios se quedaron de pie mirando distraídamente a Shalltear, sus manos ya no se molestaban en recargar las ballestas.

Shalltear procedió a hundir su dedo índice en el orbe de sangre que flotaba sobre su cabeza. Mientras lentamente retiraba el dedo, un hilo de sangre lo siguió por detrás y con él dibujo un símbolo frente a ella. Similar al Sánscrito o runas, había formado un símbolo mágico.

Se trataba de la habilidad llamada [Reserva de Sangre], de una las clases de Shalltear, [Bebedor de Sangre]. Acumular sangre de sus enemigos caídos, le permitía al usuario crear una bola de energía mágica que luego podría usar para otros propósitos. También, al usar su poder, uno podría usar habilidades de aumento mágico sin gastar MP (poder mágico – magic power).

[Magia de Penetración: Implosión]

Magia de nivel 10 —cuando la magia del nivel más fuerte fue lanzada, los cuerpos de diez mercenarios de pronto se hincharon.

No tuvieron ni siquiera tiempo de gritar. Mientras se miraban a sí mismos confundidos, una cara llena de terror fue lo único para lo que tuvieron tiempo. Al siguiente momento, el sonido de globos al estallar pudo oírse mientras sus cuerpos explotaban.

“¡Ajajajajajajajaja! ¡Ploooop! ¡Es taaaan hermoso…!”

Shalltear se dirigió hacia la neblina roja y rio mientras aplaudía.

“¡Uwaaaahhh!”

Con un grito una daga se movió hacia ella y atravesó su pecho por detrás —a través del lugar donde se encontraba su corazón. Se movió y retorció, intentando ensanchar la herida.

“¡Muere!”

Luego de forma similar, una espada ancha cortó a través de su cabeza y se incrustó cerca a su ojo izquierdo.

“¡Sigan atacando chicos!”

Con una mezcla de gritos y rugidos, sus gritos de guerra explotaron mientras otros tres mercenarios usaban sus armas en Shalltear.

Una y otra vez., sus espadas cortaban a través de ella. Sin embargo, con la espada ancha atravesada en su rostro, Shalltear se mantenía en pie tranquilamente. Como si sus ataques ni siquiera le causaran comezón, ni que decir dolor. Mantuvo una sonrisa que sólo servía para enfurecerlos aún más.

Luego de incontables ataques, los cansados mercenarios liberaron la empuñadura de sus armas, y con gritos de lamento, la cubrieron de puñetazos y patadas. A pesar de la diferencia en tamaño, como una gran roca, Shalltear se mantenía inmóvil.

Shalltear inclinó la cabeza y observó a los atacantes, sumida en sus pensamientos. Luego, como si se le acabara de ocurrir algo bueno, dio un aplauso.

“Haaaaauuuuaaaaa.”

Como si liberara todo el calor dentro de ella, dejó escapar una gran exhalación. El hedor nauseabundo a sangre inundó los alrededores.

Shalltear perezosamente sacó la espada de su cabeza. No hace falta decirlo, no había dejado ni un sólo rasguño.

En el momento en que iba a blandir la espada, la mano de Shalltear se detuvo a mitad de camino. La espada en su mano gradualmente comenzó a hacerse pedazos. En su mente sedienta de sangre, ella recordó una de las penalidades de su clase [Caballero Maldito]. Arrojó el arma a un lado con decepción y perezosamente golpeó con su mano.

Tres cabezas rodaron por el suelo.

“¡C-corran! ¡Rápido! ¡Retrocedan!”

“¡No podemos ganar contra un monstruo así!”

Gritando al unísono, los mercenarios comenzaron a escapar.

Uno de ellos, que había perdido todas las ganas de seguir peleando, sintió las manos Shalltear cerrándose por detrás de su cabeza. Crack, squish, con un sonido similar a abrir un molusco a la fuerza, pedazos de cerebro volaron en todas las direcciones mientras su cabeza explotaba.

“Ajajajajajaja. ¿Qué sucede con su cabezaaaaaa? ¡Qué miedoooooo!”

“¡Ajajajajajajajaja! ¡Espérenme, todooooos! ¡Ajajajajajajaja!”

Los mercenarios, que fueron vencidos por la curiosidad debido al sonido detrás de ellos, fueron recibidos por este espectáculo espantoso. Como algo salido directamente de una pesadilla, riendo, la reina sedienta de sangre corrió hacia ellos con la determinación de no dejar escapar ni a uno solo.

Un mercenario que se tropezó con sus propios pies mientras intentaba correr cayó postrado de rodillas.

“¡N-No me mates! ¡Por favor! ¡No haré cosas malas nunca más!”

Viendo al hombre, con la cara cubierta de lágrimas, agarrarse desesperadamente a su pierna y rogar por su vida, la cara de Shalltear formó una malvada sonrisa que parecía una grieta. El mercenario instantáneamente se dio cuenta de lo que significaba esa sonrisa, y su ya pálida cara se volvió completamente blanca.

“¡Whoooooshhh vueeeeelaaaa!”

“¡NO! ¡¡NOOOOOOO!!”

Shalltear agarró al hombre, que desesperadamente se aferraba a su pierna, por la espalda y ligeramente lo arrojó hacia el techo.

Incapaz de resistir la abrumadora fuerza que tiró de él, el mercenario fue forzado a soltarse. Cerró los ojos con fuerza mientras su cuerpo fue envuelto por un momentáneo sentimiento de ingravidez. Sin embargo pronto, la gravedad lo tomó de vuelta y el dolor invadió sus brazos en el momento en que golpearon el suelo.

“¡Ughh!”

El dolor era prueba de que seguía con vida. Luego de un momento de alivio, el mercenario abrió ligeramente los ojos y pronto entendió que era una falsa esperanza. Con sus delgados brazos, Shalltear lo había atrapado gentilmente antes de que el resto de su cuerpo golpeara el suelo.

Él todavía no había escapado de las garras de este terrible monstruo.

No, no sólo eso, sus ojos le mostraron una enorme, boca abierta. Una pestilencia que jamás había experimentado antes, como una masa de sangre condensada, acuchilló su nariz.

“Ajajajajaja, queeee divertidoooo. ¿Pensasteee que podríaaas morir taaaaan facilmenteeee?”

“N-No me ma—.”

“De ninguna formaaaaa, ha pasado taaaaaanto tiempo desde que succioné a alguieeeeeen.”

La boca se abrió hasta sus orejas, era tan ancha como para tragar completa la cabeza de un hombre.

Nadie en ese lugar tenía idea alguna.

Originalmente del DMMO conocido como Yggdrasil, el monstruo conocido como Vampiro Real era una existencia aterradora.

Sus mandíbulas abiertas se estiraban tan ampliamente que formaban un semicírculo, sus caninos llegaban hasta su barbilla, y sus ojos carmesí brillaban con el color de la sangre.

Sus pies y manos estaban equipados con garras afiladas como cuchillos que tenían más de una docena de centímetros de largo. Desde la extraña forma en que se movían a cómo saltaban hacia su objetivo al atacar.

El Vampiro Real tenía esa apariencia.

Un vampiro normal era un monstruo que era tanto humano y vampiro, y un Vampiro Real tenía una apariencia que era incluso más monstruosa.

Entre las diversas clases de vampiros, los únicos monstruos que podrían ser descritos como hermosos serían las sirvientas de Shalltear, las novias vampiro.

La razón por la que Shalltear, siendo un Vampiro Real, tenía una bella apariencia era simplemente debido a las habilidades de ilustración y de modelado 3d de los miembros del gremio que la habían diseñado.

La apariencia actual de Shalltear era la de un Vampiro Real. En otras palabras, su apariencia usual era una mentira.

Tomándolo como un juguete de goma, Shalltear cubrió el cuello del hombre con su boca como una fea sanguijuela gigante.

Sintiendo incontables agujas enterrándose en su carne, el mercenario oyó el repugnante sonido de grandes cantidades de sangre siendo absorbidos de su cuerpo.

El frío se apoderó de su cuerpo mientras sentía sus fluidos siendo absorbidos. Era un sentimiento aterrador que jamás había experimentado antes.

Aunque el mercenario quería luchar, sus extremidades se sintieron pesadas. Pudo sentir como su conciencia rápidamente se desvanecía.

Habiendo absorbido completamente la sangre del cuerpo, Shalltear arrojó el cadáver seco y lamió la sangre que le caía por la comisura de los labios con una larga y húmeda lengua. Viendo a los mercenarios que ahora corrían en un completo caos, mostró una sonrisa que cubrió completamente su rostro.

“¿Todavíaaaaaa haaaay tantoooosssss?”

Incontables gritos, como llantos de niños, y lamentos de desesperación resonaron a través de la cueva.

◆◆◆

Rodeada por el silencio que ahora invadía el hall, Shalltear tenía una expresión de alegría. El orbe de sangre que flotaba sobre su cabeza ahora era un poco más pequeño que una cabeza humana. Había crecido debido a la gran cantidad de sangre que había absorbido.

“¡Estoooo es taaaan divertidoooooo!”

Oyendo el grito lleno de alegría de Shalltear, la novia vampiro que había estado bloqueando la entrada agachó la cabeza y respondió.

“Verla así de feliz me llena de alegría a mí también, gran ama.”

“Ahoooora, ¡el plaaaaato prinnciiipaaaaaal!”

Shalltear se dirigió hacia la puerta por donde Brain había desaparecido, y la abrió con fuerza. Los tornillos se salieron y la puerta fue arrancada junto con las bisagras.

El cuarto era pequeño, pero estaba lleno de numerosos sacos y cajas de madera.

En ese lugar, Shalltear olió algo completamente inesperado. Mezclado con el aroma de la tierra se encontraba el olor a aire fresco, venía debido al viento del exterior. Al mismo tiempo, sintió que la presencia del humano se debilitaba. Incluso cuando se había perdido en su Frenesí de Sangre, Shalltear no había olvidado ni una vez la misión que le habían encargado.

“¡KUUUUUAAAAAAAAAA!”

Ya fuera por la rabia o un simple aullido, Shalltear gritó en una voz extraña mientras se dirigía al origen de la brisa, arrojando a un lado la basura que bloqueaba su camino.

A menos de un metro, detrás de una pila de cajas, se encontraba un agujero. Aunque estaba casi completamente cubierto con tierra, había una pequeña grieta por la que entraba fluyendo libremente el aire fresco.

“¡Ellooooos teníiiaan una salidaaaaa de emergenciaaaaaa!”

El vampiro menor no había mentido, simplemente no sabía de la existencia de esta salida secreta.

Algo que muchos ignoraban era que incluso bajo la influencia de la magia, uno no podía revelar información sobre la cual no sabía nada en primer lugar. Si a la persona le habían dicho una mentira pero creía que era verdad, ésta esparciría información falsa cuando se lo preguntaran.

Al contrario de Mare, Shalltear no tenía habilidades que le permitieran mover la tierra. Y removerla con una onda de choque tenía el riesgo de que el agujero colapsase sobre sí mismo.

Había escapado.

Shalltear, que tenía la mente teñida de rojo, pronto se dio cuenta de que había fallado en su misión.

Su cara se distorsionó por la rabia.

Por qué, por qué este insecto humano no había actuado de acuerdo a las predicciones de ella, ¿Shalltear Bloodfallen, la Guardián de Piso de Nazarick?

Ella iba a hacer que diera su inútil vida por el bien de Nazarick, ¿por qué no entendió y estuvo feliz con esto?

Mientras Shalltear apretaba los dientes, la novia vampiro que se suponía estaba haciendo guardia fuera de la cueva le habló.

“¡Shalltear-sama!”

Su temperamento estalló hacia la sirvienta que se había atrevido a abandonar su guardia sin que se lo hubiera ordenado. La visión de Shalltear se tiño momentáneamente de rojo mientras consideraba destruirla inmediatamente ahí donde estaba parada. Con un gran esfuerzo, se tranquilizó, era importante oír lo que la novia vampiro tenía que decir, podría ser importante.

“¿Queeeeé paaasaaa?”

“Un grupo numeroso se dirige a este lugar.”

“¿Huuuuhh? ¿Sobreviiivieeentess? ¡Entooonceees debemoooosss recibiiiirloooos! ¡Ajajajajaja ajajajaja!”

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Publicado por

AKNovelas

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