Overlord – Volumen 3: Capítulo 4 (Parte 1)

Serie: Overlord.
Volumen 3: La Valquiria Sangrienta.
Capítulo 4: Antes de la lucha a muerte (Parte 1).
Autor: Kugane Maruyama (丸山くがね).
Ilustrador: So-bin.
Traducción al español: Erb.


Capítulo 4: Antes de la lucha a muerte

Parte 1

Luego de teletransportarse a la Sala del Tesoro, lo que recibió su visión fue una luz brillante, como si todas las estrellas en el cielo se hubieran reunido.
Con un techo tan alto que uno tendría que mirar hacia arriba para saber que se encontraba ahí, había paredes tan grandes que era casi imposible de que entraran en el campo visual de una persona.

La vastedad de este cuarto estaba repleta de brillantes tesoros. En el centro había joyas y oro formando una montaña que atravesaba el inmenso espacio. Era suficiente como para hacer que uno abandone la idea de querer contar que cantidad había acumulada. Enterrados entre las montañas de oro, se podían observar esparcidos ítems de la más fina artesanía.

A simple vista, había una copa forjada en oro, un cetro incrustado con varias joyas, el pelaje de una bestia que irradiaba luz plateada, tapices meticulosamente bordados con hilo de oro, una flauta hecha de un cuerno que brillaba como una perla, un abanico de siete colores, una botella de cristal, un elaborado anillo que brillaba ligeramente y una máscara, decorada de joyas blancas y negras, confeccionada con el cuero de algún animal.

Estaba de más decirlo, ésta sólo era la punta del iceberg. En esa montaña de oro había tal vez doscientos o trescientos ítems de tal nivel. Era literalmente una montaña de tesoros. Ainz oyó un suspiro de admiración de parte de sus acompañantes. Las que habían hecho ese ruido eran dos personas.

(Entonces fueron dos de tres…)

Ainz miró a las tres mujeres paradas detrás de él.

Portando un vestido blanco en lugar de llevar su armadura, Albedo observaba los alrededores con una expresión sincera de admiración en su hermoso rostro. Yuri Alfa, que le había regresado el anillo a Ainz luego de que este volviera a Nazarick, tenía la misma expresión.

Sin embargo, una persona se comportaba diferente a las otras dos. No había suspirado, y observaba a Ainz en silencio.

Aunque su cara tenía facciones delicadas, se veía como si hubiera sido confeccionada artificialmente a mano. Su cabello rojizo-dorado brillaba bajo las estrellas del techo. Su único ojo visible de color esmeralda brilló con una luz fría como si fuera una piedra preciosa. El otro ojo estaba cubierto por un parche.

Ella pertenecía a la raza Autómata, su nombre era CZ2128 Delta también conocida como Shizu.

Como sirvienta de batalla, su uniforme era similar al de Narberal y Yuri. Sin embargo, la mayor diferencia entre ellas eran los accesorios cubiertos de un patrón de camuflaje y las simpáticas pegatinas adheridas en una de las esquinas de su falda con la frase ‘1 yen’ escritas en ellas. La otra diferencia significativa era el arma que llevaba enfundada en la cintura como si fuera una espada.

El arma mágica, la raza Autómata, y la profesión de Shizu, ‘Artillero’, todos estos eran detalles adicionales añadidos con la expansión del juego ‘Caída de la Valquiria’.

Yuri acomodó sus lentes de bordes negros. Y como si el sentido del deber de una sirvienta no pudiera perdonar todo este desorden, preguntó:

“Ainz-sama, ¿Por qué estos tesoros se encuentras tan descuidados? Incluso con magia de protección, este no puede ser considerado un estado de preservación adecuado. Si da la orden, nosotras inmediatamente comenzaremos con la limpieza…”

“Mira con detenimiento.”

En lo que tomaba un respiro, Yuri estudió los alrededores y luego se disculpó.

“He sido descortés, por favor perdone mi observación superficial.”

“No te preocupes. Sin embargo, así es como es, lo que se encuentra enterrado bajo esta montaña de oro es de poco valor.”

Yuri siguió la mirada de Ainz, que se encontraba descansando sobre lo que había hecho que ella se disculpase. Colocados sobre las paredes se encontraban numerosos gabinetes enormes, lo suficientemente altos como para alcanzar el techo. Dentro de estos gabinetes había tesoros que brillaban incluso más que la montaña de oro.

Una varita con una piedra de sangre incrustada, unos guanteletes escarlatas con cristales preciosos incrustados, lentes de diamante negro con incrustaciones de plata en el puente en forma de anillos, la estatua de un perro hecha de obsidiana, una daga hecha completamente de amatista, un altar incrustado con incontables perlas blancas, lirios de cristal que emanaban una luz tipo arcoíris, rosas de rubíes-estrella delicadamente talladas, tapices bordados con el patrón de dragones negros, una corona hecha de platino adornada con gigantescos diamantes, un tazón de incienso dorado recubierto de gemas preciosas, un par de leones macho y hembra hecho de zafiros y rubíes, gemelos con incrustaciones de ópalos de fuego que parecían como si estuvieran ardiendo, una caja de puros bellamente tallada en una madera rojiza, un abrigo hecho con la piel de una bestia dorada, doce placas hechas de Apoitakara*, tobilleras plateadas incrustadas con cuatro joyas de diferentes colores, un libro mágico con una cubierta de andradita verde, una estatua de tamaño real de una mujer hecha de oro, un cinturón con diferentes piezas hechas de topacio imperial cocidas a él, un tablero de ajedrez con cada pieza hecha de un tipo diferente de gema preciosa, una figura de un hada tallada de una pieza única de esmeralda, un manto negro con innumerables piedras preciosas pequeñas cocidas a él, una copa tallada del cuerno de un unicornio, una meza dorada con incrustaciones de esferas de cristal, y más.
(*Apoitakara – Especie de metal precioso)

Esta sólo era una pequeña porción.

Aparte de estos objetos, había muchos espejos de color azul-verdoso, cristales rojos del tamaño de un hombre adulto, una estatua gigante de un guerrero irradiando una luz blanquecina y plateada, un pilar tallado con símbolos en un lenguaje desconocido, una gema de alejandrita tan grande que incluso un hombre con los brazos extendidos sería incapaz de cubrirla completamente.

Estos incontables tesoros hacían evidente la respuesta correcta a Yuri, de que simplemente no había espacio para almacenarlos.

“Es momento de seguir.”

Dos personas hablaron como respuesta a Ainz. Sólo Shizu permaneció en silencio, asintiendo con la cabeza en lugar de dar voz a su respuesta.

Luego de que Ainz invocara el hechizo [Vuelo en Masa (Mass Fly)], las cuatro personas al unísono se elevaron en el cielo.

Sólo entonces fue aparente que había un tipo de gas, de un color purpura semitransparente, flotando en el aire.

Yuri observó alrededor para encontrar el origen del gas purpura. Sin embargo, ni en el techo, ni en las paredes o en las esquinas encontró algo emitiendo el gas.

Al mismo tiempo que una expresión de confusión se formaba en la cara de Yuri, una voz monótona habló.

“…Yuri-nee*, hay un gas tóxico en el aire.”
(*nee – hermana mayor)

“¿Qué?”
Yuri sintió una mirada fría en su dirección. El origen era la calmada pupila verde de Shizu, un ojo que no mostraba emoción alguna.

Aunque sería mejor decir que hacía creer a otros que era incapaz de sentir emoción. Los rasgos faciales de Shizu eran delicados, y en otro sentido eran como una máscara.

Debido a que había sido creada como un autómata, Shizu no podía mostrar emoción alguna, esos eran sus ajustes.

“…Sangre de Jormungand”

Luego de que Shizu revelara el nombre del objeto capaz de crear tal zona toxica, Ainz respondió:

“Ah, acertaste. Aunque no te lo había dicho, este tesoro convierte el aire circundante en uno altamente tóxico. Si no poseyeran habilidades o ítems para resistir esta toxicidad, hubieran caído muertas con sólo dar tres pasos.”

“Entonces, es ese por qué yo… mis disculpas… ¿Es ese el por qué nosotras tres fuimos seleccionadas?”

“Correcto.”

Ambas, la Dullahan* Yuri, que se encontraba acomodando sus lentes, y el autómata sin emociones Shizu, eran inmunes a las toxinas debido a sus habilidades raciales.
(*Dullahan – Jinete sin cabeza, usualmente montado a caballo cargando su propia cabeza bajo un brazo.)

Siendo de la raza demonio, Albedo no era inmune a las toxinas, pero ella contaba con otro método para neutralizarlas.

“Correcto, ésa es la razón por la que las traje aquí, pero… Shizu, no es sólo eso. También quería confirmar algo.”

Así Ainz y los otros usando [Vuelo en Masa] evitaron el esfuerzo necesario para cruzar la montaña de oro, y llegaron frente a una puerta en el otro lado.

No, ¿Realmente podría llamársele puerta?, Tenía la forma de una puerta, pero parecía más un abismo sin fondo colocado sobre la pared.

Llegando ante esta peculiar puerta, Ainz se encontraba absorto en sus pensamientos.

“Este lugar es la armería, ¿Cuál era la contraseña?”

“Ainz-sama, si hay una armería, ¿Eso significa que también hay tesoros ocultos en otros lugares?”

(…¿Huh? ¿Albedo no conoce toda la información relevante sobre los contenidos de la Sala del Tesoro?)

Ainz se sorprendió de que Albedo le preguntara tal cosa. No obstante, tenía sentido que ella no supiera eso. Los tesoros no eran guardados dentro de la Gran Tumba de Nazarick. Era necesario tener un anillo de Ainz Ooal Gown para poder trasportarse a este lugar. Estaba diseñado de esta forma para hacer que una invasión fuera extremadamente difícil. Era normal que Albedo no supiera esa información ya que ella no había recibido su propio anillo sino hasta hace sólo 10 días.

Aunque Ainz se preguntó que tanto conocimiento poseían los NPCs, sintió que era algo trivial y respondió a la pregunta.

“Jaja. Tenía un compañero llamado Genjiro. Él se deleitaba en tener las cosas organizadas y ordenadas, por consiguiente debería de haber separado los objetos de acuerdo a su función.”

“¿No fue él, el Ser Supremo que creó a nuestra compañera Entoma?”

“Sí, Yuri, estás en lo correcto. Aunque, el hecho, de si realmente le gustaba la limpieza, podría ser cuestionado. Si realmente hubiera sido así, los tesoros en la montaña de oro estarían dispuestos de manera más ordenada, y él no hubiera sido capaz de describir su propio cuarto como un desorden. De todas formas… él debería de haber organizado los ítems en categorías: armaduras, armas, joyería, herramientas auxiliares, consumibles, ítems manufacturados, etc… Adicionalmente en Nazarick, también hay un cuarto de mantenimiento… como también un cuarto de almacenamiento de cristales de datos.”

Durante su largo discurso Ainz apuntó el dedo hacia la pared, que mostraba una sombra plana en lugar de puerta.

“En realidad, ambos ambientes están conectados, y podría decirse que se trata de un solo cuarto… Oh, perdón. Hable de más.”

“No tiene de qué disculparse, estamos agradecidas con Ainz-sama por responder a nuestras preguntas tan apasionadamente.”

Luego de que Albedo dijera esto, las dos sirvientas hicieron una reverencia simultáneamente para expresar su gratitud.

(Qué estoy haciendo, no puedo desperdiciar el tiempo. Cada vez que alardeo sobre Nazarick, no puedo detenerme…)

Ainz se encogió de hombros, luego se volvió hacia la sombra en frente de él.

La puerta sólo podía ser abierta usando una contraseña predeterminada. Tal vez con magia o con una habilidad de la clase Rogue, uno hubiera podido abrir la puerta. Pero Ainz nunca había aprendido tal cosa, por tanto, era necesario que repitiera la contraseña…

(Ack… la olvidé.)

Esto era entendible.

Los mecanismos parecidos a éste eran abundantes en la Gran Tumba de Nazarick, era posible recordar contraseñas para los lugares que uno visitaba frecuentemente, pero había pocas oportunidades de visitar la Sala del Tesoro, así que era imposible que recordara esa contraseña.

Ainz sólo venía a este lugar para retirar fondos para pagar por la manutención de Nazarick así que habían pasado varios años desde la última vez que había puesto un pie en este lugar.

Habiendo fallado al recordar la contraseña, Ainz dijo la contraseña universal:

“Gloria a Ainz Ooal Gown.”

La puerta negra respondió a esta frase, y unas palabras aparecieron como imágenes flotando en la superficie del agua. Las palabras que habían aparecido eran: ‘Ascendit a terra in coelum iterumque descendit in terram et recipit vim superiorum et inferiorum’ *.
(*Es parte de uno de los pasajes del texto grabado en la ‘Tabula Smaragdina’, la Tabla de Esmeralda, un objeto relacionado a la alquimia. El texto dice: Usa tu mente por completo y sube de la Tierra al Cielo, y, luego, nuevamente desciende a la Tierra y combina los poderes de lo que está arriba y lo que está abajo.)

“…Tabula Smaragdina era realmente un perfeccionista.”

Ainz no pudo evitar que se le escapase esto, obteniendo una ligera reacción de Albedo.

Su mente se dejó llevar hacia uno de los miembros del gremio responsables de diseñar los mecanismos en Ainz Ooal Gown.

De todos los mecanismos en la Gran Tumba de Nazarick, dos habían sido diseñados por él. Diseños abundantemente sofisticados como éste consumían una gran cantidad de datos disponibles en la Gran Tumba de Nazarick, provocando que otros jugadores no pudieran diseñar libremente y por tanto provocando sus protestas. Él aceptó la responsabilidad, comprando ítems de pago para expandir la cantidad disponible de datos.

Ainz prestó atención a las palabras que habían surgido. Esto debía ser una pista, pero ¿Qué es lo que significaba?

Ainz invirtió algún tiempo buscando sin cesar la respuesta oculta en lo profundo de su mente.

Poco después, Ainz finalmente encontró el código en sus más profundas memorias.

“Debería ser ‘Así ganarás gloria en el mundo entero, y la oscuridad saldrá de ti de una vez.’* ¿Cierto?”
(*Se trata de las palabras que completan el pasaje mostrado anteriormente.)

Luego de decir esto, Ainz miró a Shizu como si quisiera confirmarlo.

Shizu asintió en respuesta.

Aparte de Tabula Smaragdina, uno de los camaradas responsables por diseñar los mecanismos, era el creador de la NPC Shizu. Los ajustes de su personaje incluían el ser familiar con los métodos para desbloquear los mecanismos en Nazarick. Debido a esto, anteriormente Shizu debería de haber podido descifrar fácilmente la pista de la contraseña.

A pesar de eso, Ainz no le había pedido ayuda, simplemente porque tercamente quería abrir la puerta usando su propio esfuerzo.

Haber llegado a este mundo había hecho que la Gran Tumba de Nazarick cobrara vida. Era por eso que él quería ser el primero en dejar su huella en este suelo. De forma similar a como una persona desea poner un pie en una fresca y prístina capa de nieve, Ainz deseaba abrir la puerta él mismo.

Como si estuviera respondiendo a los deseos de Ainz, la sombra fue succionada en un solo punto, y en poco tiempo había desaparecido como si nunca hubiera estado ahí. Sólo una esfera negra del tamaño de un puño flotaba en el aire.

Ya que la sombra que cubría la puerta había desaparecido, era posible ver el interior. Ante sus ojos se presentó un mundo bien administrado y ordenado, totalmente diferente a los lugares anteriores. Si una analogía hiciera falta, la más acertada sería compararlo a la exhibición de un museo.

El cuarto tenuemente iluminado era bastante largo, prolongándose continuamente hacia adentro.

Había un espacio de alrededor de cinco metros entre el suelo y el techo. No había sido diseñado con la altura de un humano en mente, sino para permitir el ingreso de no-humanos. El ancho del cuarto era de un aproximado de diez metros.

El suelo se encontraba recubierto de losas emitiendo una luz negra, que parecían ser una enorme pieza única de piedra. Reflejando la tenue luz del techo creaban una atmosfera de silenciosa solemnidad.

Las paredes a ambos lados de cuarto estaban recubiertas de numerosas armas, lo que era un espectáculo para contemplar.

“Pasen.”

Sin esperar la respuesta de las otras tres personas, Ainz caminó de frente hacia la armería.

Una gran variedad de armas saludó al trío, incluyendo espadas anchas, espadones, estoques, espadas flamígeras, cimitarras, patas, shotels, kukris, claymores, espadas cortas, rompe-espadas…

Por supuesto, no sólo había espadas en exhibición. También había hachas de una mano, hachas de dos manos, armas contundentes de una mano, lazas de una mano, arcos, ballestas… Incluso luego de clasificar las armas, uno todavía perdería la cuenta.

Aparte de estas, había otras armas llamativas que incluso podrían llevar a uno a preguntarse si realmente podrían ser clasificadas como armas. Algunas parecían imposibles de caber dentro de sus vainas y su diseño sólo se enfocaba en su apariencia. Este tipo de armas eran la mayoría.

Casi ninguna de estas armas estaba hecha de metales comunes como el hierro.

Habían armas con hojas hechas de un cristal azul, hojas de un blanco puro con patrones de oro, hojas negras con un grabado de runas purpuras, incluso un arco con una cuerda que parecía estar hecha de luz.

Aparte de estas, había armas que tenían la apariencia de ser obviamente peligrosas con sólo darles un vistazo.

Un hacha doble con sangre derramándose de su filo, un gran mazo de metal negro con rostros de agonía que se mostraban de vez en cuando en una de sus caras, una lanza que parecía estar formada de incontables manos humanas apretadas. Tales armas también eran numerosas.

Aunque era fácil adivinar que éstas eran casi todas armas mágicas, uno no podía siquiera comenzar a imaginar sus efectos. Una espada con una hoja cubierta en llamas era bastante obvia, pero los efectos mágicos de una espada con forma de látigo con la apariencia de un ciempiés retorciéndose era simplemente imposible de predecir.

El grupo observaba estas armas de lado y silenciosamente caminaron hacia el centro de la armería. Luego de alrededor de cien metros, pasando un aproximado de varios miles de armas en su camino, llegaron a su destino, un cuarto de forma rectangular.

Posiblemente era usado para recibir invitados, este cuarto, aparte de sofás y mesas, se encontraba vacío. Mirando a un lado, se podía ver una entrada similar a la que habían usado Ainz y los otros para ingresar a la armería.

Sólo había un camino en la dirección contraria a por donde habían ingresado, y tenía una atmósfera diferente. Si hasta ahora había sido la de un museo, desde este punto en adelante era la de una tumba.

La altura y el ancho eran los mismos, pero este cuarto con una luz incluso más tenue, se adentraba sin fin hacia el interior. Aunque era difícil de discernir debido al ángulo de visión que tenían, era posible observar grandes depresiones talladas en las paredes en cuyo interior parecía que algo había sido colocado.

Oyendo las alarmadas voces de detrás de él, Ainz respondió:

“Ante nosotros yace el Mausoleo.”

“¿El Mausoleo?”

“¿Hmm? Albedo… ¿No conoces el nombre del siguiente cuarto?”

(Aunque yo escogí el nombre… ver a Albedo de este modo, ¿podría ser que no conoce quién es el encargado de la Sala del Tesoro?)

“Entonces, ¿conoces a Actor de Pandora?”

“Sí. Como parte de mis responsabilidades de gestión, sé sobre su nombre y apariencia… Actor de Pandora es el Guardián de Área de la Sala del Tesoro, con una fuerza igual a la Demiurge y yo. Aparte de encargarse de este lugar, él también estuvo a cargo de preparar el oro consumido cuando activamos la red de protección de Nazarick y otras responsabilidades. En pocas palabras, es el encargado de las finanzas.”

“Eso es más o menos acertado, pero no del todo. Esa persona—”

El discurso de Ainz fue interrumpido. Antes de que pudiera terminar la oración, los tres NPCs voltearon sus cabezas para mirar a la figura que había surgido de pronto en su camino.

Tenía una apariencia extraña.

Aunque su cuerpo era humanoide, su cabeza era similar a la de un pulpo distorsionado. La parte derecha de su cabeza estaba casi completamente cubierta de tatuajes con palabras retorcidas, similares a las que habían aparecido en la puerta de sombras anteriormente.

El color de su piel era como el de un cadáver —un blanco muerto mezclado con algo de purpura— y emitiendo un brillo como si estuviera cubierto de una capa de moco. Cada mano tenía cuatro delgados dedos palmeados.

Sus prendas eran completamente negras y decoradas con accesorios plateados que acompañaban bastante bien el brillante cuero que apretaba firmemente su cuerpo. Llevaba muchos cinturones colgando casi sueltos y llevaba doblado un manto negro como si hubiera estado a punto de ponérselo.

En pocas palabras, era realmente una raza extraña. Seis tentáculos se retorcían desde los lados de su boca y llegaban casi hasta sus muslos. Sus dos ojos sin pupilas de un turbio azul blanquecino se volvieron a ver hacia el grupo.

Albedo dejó escapar con una voz sorprendida:

“Tabula Smaragdina-sama!”

Éste era uno de los 41 Seres Supremos. En términos de poder destructivo, él era un encantador mágico más fuerte que Ainz.

“¡No, es mentira!”

Albedo exclamó inmediatamente.

Siguiendo su reacción, las dos sirvientas de batalla se pusieron en posición.

Shizu tomó su arma, haciendo descansar la culata del rifle contra su hombro y apuntando hacia la figura.

Yuri hizo chocar sus puños frente a su pecho, los guanteletes de metal chocaron liberando un fuerte sonido como el del tronar de una campana.

Inmediatamente después, se movió al lado de Albedo, frente a Ainz y Shizu. Ainz era un encantador mágico, Shizu una artillera. Ésta era la mejor posición para proteger a aquellos inadecuados para el combate cuerpo a cuerpo.

“¡Identifícate! ¡Incluso si te disfrazas como un Ser Supremo, no soy tan tonta como para no reconocer a mi propio creador!”

Enfrentado a la pregunta de Albedo, la persona con la apariencia de Tabula Smaragdina, en silencio, simplemente ladeo la cabeza.

“…Entonces es así. Mátenlo.”

Al oír la fría voz, las dos sirvientas dudaron brevemente. Incluso si no sabían de quien se trataba, todavía mostraban reserva al atacar a alguien con la apariencia de uno de los creadores.

Dada la situación actual, las sirvientas de batalla no estaban equivocadas, Albedo era simplemente demasiado buena en tomar decisiones calmadas sin ninguna duda.

Esta orden tenía como prioridad principal la protección de Ainz.

Albedo chasqueó la lengua ante las dos que no actuaron, y justo cuando se disponía a atacar ella misma, Ainz habló:

“Eso es suficiente, Actor de Pandora. Muestra tu verdadera forma.”

El cuerpo de Tabula Smaragdina se retorció.

Un momento después, en el lugar donde había estado Tabula Smaragdina, aún se encontraba un ser de apariencia extraña, pero era una persona diferente.

Tenía un rostro bastante plano, con la nariz y otras partes, que normalmente sobresaldrían, aplanadas. En lugar de ojos y boca tenía tres agujeros —sin ojos, dientes o lengua— Sólo tres agujeros que parecían aquellos dibujados por un niño usando un lápiz.

La rosada, cabeza con forma de huevo era suave, sin una sola hebra de cabello en ella.

Este extraño personaje, al igual que Narberal, era un Doppelganger.

Éste era Actor de Pandora, un NPC de nivel 100, diseñado por Ainz para cuidar la Sala del Tesoro. Se especializaba en transformaciones, siendo capaz de copiar 45 apariencias y también sus habilidades, pero sólo al 80% de su poder original.

La insignia en su cabeza tenía el emblema de Ainz Ooal Gown, pero lo que llevaba puesto era un uniforme de la Guerra de Infraestructura Ecológica Europea de hace veinte años atrás, lo que había causado un gran revuelo por su apariencia bastante similar a los uniformes vestidos por la Schutzstaffel Neo-Nazi.

Juntó sus pies a la fuerza con un click, y llevó su mano derecha a su gorra en un dramático saludo.

“¡Bienvenido, mi creador Momonga-sama!”

“…Te ves bastante animado.”

“Afirmativo, ¡todos los días estoy lleno de energía! ¿Hablando de ello que lo trae aquí hoy? Incluso ha traído con usted a la Supervisora de los Guardianes y las señoritas sirvientas.”

Viendo la presentación del Guardián de Área, Yuri y Albedo se retiraron detrás de Ainz de vuelta a sus posiciones. Las tres mostraban una emoción diferente. Yuri, que se sentía orgullosa de ser una sirvienta de batalla, acomodó sus lentes y se mostró molesta al ser llamada señorita.

Albedo, de pie detrás de Ainz, se sintió celosa luego de oír que Actor de Pandora era una creación personal de Ainz. Se mantuvo de pie fuera de su vista y apretó los labios.

Shizu no mostró ninguna reacción, simplemente enfundo el arma en sus manos.

“Nos dirigimos a la bóveda interior, para tomar los ítems de Clase Mundial.”

“¡Qué fue lo que dijo! ¿Ha llegado el momento de usar su poder?”

Actor de Pandora mostró exageradamente una expresión de sorpresa. Esta actitud hizo que Ainz frunciera su ceño inexistente.

De forma similar al uniforme, ¿Por qué había hecho que sus acciones fueran tan exageradas? …No, Ainz sabía la razón.

Ainz era el creador de Actor de Pandora, eso era lo mismo que decir que, cada uno de los movimientos que éste realizaba había sido considerado ‘geniales’ por Ainz, y que había estado feliz y orgulloso en el momento en que le había dado esos ajustes.

“…Ugh, esto es tan…”

En el pasado, él había pensado que los que vestían uniforme eran tan geniales. Y ya que era un actor, sus acciones debían ser más exageradas. Pero viéndolo cobrar vida y en realidad hacer estas cosas…

“Wow… que lamentable…”

Ainz no pudo evitar dejar escapar un susurro de su verdadera opinión. Un pequeño susurro, tan bajo que nadie más pudo oírle.

Realmente era una historia sombría.

Actor de Pandora, una reliquia viviente de su oscuro pasado.

Si los otros miembros de la Gran Tumba de Nazarick estuvieran aquí en este momento, ahora que los NPCs habían cobrado vida, definitivamente se estarían muriendo de la risa. Esto era lo que Ainz sentía, no estaba echándole la culpa a nadie en específico.

“…Ignóralo, necesito reponerme. Mi yo no-muerto no tiene tiempo para sufrir de traumas psicológicos.”

Ainz silenciosamente se recordaba esto a sí mismo, luego respondió tranquilamente.

“…Sí, tienes razón. Planeo llevar [Avaricia y Generosidad], [El Cáliz de Hygieia], [Billón de Espadas] e [Imagen de la Naturaleza y de la Nación].”

“…¿Y que hay sobre los dos restantes?”

“Los dejaré, ya que sólo pueden usarse una sola vez. Debido a que son tan poderosos, sólo deben ser usados en el momento adecuado, o cuando sepamos cómo obtenerlos nuevamente luego de usarlos.”

“Es verdad, esas armas son tan poderosas que podrían se llamadas cartas asesinas del triunfo. Convierten en posible lo imposible, incluso poseen el poder de destruir el mundo.”

“Actor de Pandora, deseo ponerte a prueba. En total hay doscientos ítems de Clase Mundial. ¿De cuántos tienes conocimiento?”

“Mis disculpas Momonga-sama. Sólo conozco once.”

Ainz asintió. Ese era el número de ítems de Clase Mundial que Ainz Ooal Gown poseía. Él no sabía que el ítem de Clase Mundial [Atlas] les había sido robado en el pasado. Había cosas de las que no estaba completamente seguro, pero el conocimiento de los NPCs estaba afectado por sus ajustes y si había cualquier contradicción simplemente la ignorarían.

Sobre los ajustes de los NPCs, Ainz se había dado cuenta de ciertas cosas luego de varios días de observación. Cuando no había un ajuste específico para alguna parte de la personalidad de los NPCs, ellos parecían tomar rasgos de la personalidad de sus creadores. Incluso las relaciones entre NPCs parecían reflejar las de sus creadores. En cierto sentido, era como si estuviera reviviendo los tiempos que había pasado con sus compañeros. Por ejemplo, la relación entre Shalltear y Aura, y en entre Demiurge y Sebas Tian.

La expresión de Ainz no cambió mientras sonreía.

En otras palabras, ellos eran como los hijos de todos.

Sintiendo que un aspecto de sus compañeros lo acompañaba, Ainz se sintió feliz pero solitario al mismo tiempo.

Ainz agitó la cabeza para librarse de estas emociones tristes.

“Ah, esto… Actor de Pandora, te he hecho una pregunta sin sentido.”

“No de ninguna forma, mi conocimiento es limitado, mis sinceras disculpas.”

Luego de esto, hizo una reverencia, cada movimiento exagerado como si estuviera haciendo un gran acto.

“…Déjalo ya. Necesito dirigirme al Mausoleo pronto. ¿Ha pasado alguna cosa aquí?”

“Nada en absoluto, ya que todo aquí le pertenece a Momonga-sama y a los Seres Supremos. ¿Cómo podría pasar cualquier cosa?”

Dijo esto en un tono dramático, y apuntó hacia sus alrededores.

“Sin embargo, me encuentro algo apenado. Ya que Momonga-sama vino, pensé que tenía alguna tarea para mí.”

Ainz se detuvo y evaluó al extraño ser.

Correcto, Ainz pensó en usarlo. Los ajustes de Actor de Pandora, ya fuera con respecto a su intelecto o pensamiento estratégico, eran del más alto nivel en Nazarick. Aunque normalmente le daba un uso oscuro a su inteligencia, en un apuro sería difícil renunciar a la utilización de su intelecto.

Es más, la habilidad de Actor de Pandora tenía un gran rango de aplicaciones, y dependiendo de la situación, podría ser tan útil como todos los Guardianes de Piso juntos.

Sin embargo, la razón por la que Ainz lo había creado no era ni para batallas ni para que se encargue de los negocios. Era con el propósito de preservar la identidad de ‘Ainz Ooal Gown’, dejando atrás las imágenes de sus compañeros.

“…Tu eres nuestra carta del triunfo. No quisiera enviarte a hacer tareas rutinarias.”

“…Sus palabras son demasiado amables.”

Con una expresión como si quisiera decir algo —probablemente— Actor de Pandora exageradamente agachó la cabeza en una reverencia.

“Oigo y obedezco. Entonces, de hoy en adelante, continuaré cuidando la Sala del Tesoro.”

“Ah, buen trabajo. También, de ahora en adelante llámame Ainz. Ainz Ooal Gown.”

“¡Ah! ¡Entendido, mi creador Ainz-sama!”

Luego del saludo de Actor de Pandora, Ainz, habiendo terminado de hablar, se volvió hacia atrás. En ese momento una voz vino desde atrás de él.

“Sin embargo, Ainz-sama, aunque suene irrespetuoso, ya que la situación actual requiere el uso de los ítems de Clase Mundial, sería mejor si pudiera dejar la Sala del Tesoro para operar en algún otro piso.”

“…”

En realidad, era un buen punto.

Aunque Actor de Pandora era un tesoro, sería tonto dejarlo sin hacer nada si esto resultaba en la perdida de otros tesoros incluso más valiosos. Esta situación debería ser vista, y con razón, como una situación de emergencia y debería hacer uso de sus habilidades. Y también las monedas de oro en la Sala del Tesoro debían ser movidas al Cuarto del Trono.

Habiéndolo decidido, Ainz se volvió justo a tiempo para ver que Actor de Pandora ponía una mano en su pecho recomendándose a sí mismo.

Ainz escuchó también a la inexpresiva Shizu dejar escapar suavemente un sonido de sorpresa ‘uwah’.

Este sonido golpeó fuertemente a Ainz, pero logró tranquilizar su espíritu.

Los movimientos de Actor de Pandora eran definitivamente demasiado exagerados, desde la perspectiva de su creador, tanto su postura como su comportamiento, parecían irradiar un sentimiento de ‘soy genial’.

Si se hubiera tratado de un hombre apuesto, esos gestos podrían verse bien. Sin embargo, ya que la persona era un cabeza de huevo, eran simplemente demasiado incompatibles. Es más, hacían que Ainz se sintiera avergonzado.

Ainz observó en silencio a Actor de Pandora por un momento antes de tomar un anillo de su caja de ítems y arrojárselo.

El anillo dibujó un arco en el aire, y aterrizó perfectamente en la mano de Actor de Pandora.

“Esto es… un anillo de Ainz Ooal Gown, y la habilidad de este ítem es…”

Mientras Actor de Pandora se disponía a seguir con su explicación, Ainz levantó su mano e hizo que se detuviera. Aunque le mostró una expresión de tristeza, éste no era el momento para preocuparse de esas cosas.

“Esto es un preparativo. Albedo, informa a las sirvientas de batalla de Nazarick sobre la existencia de Actor de Pandora. Antes de eso, Actor de Pandora, sólo tienes permitido desplazarte entre el Cuarto del Trono y la Sala del Tesoro.”

“Oigo y obedezco.”

Luego de que los dos hablaron, Actor de Pandora juntó las piernas con tanta fuerza que casi se oyó un sonido. Tenía los dedos tan rectos que incluso sus uñas no podrían estirarse más. Este sincero saludo, si uno fuera a verlo negativamente, era demasiado llamativo.

Ainz agitó la cabeza con cuidado mientras observaba al cabeza de huevo.

No era una mala persona, de hecho, su habilidad y eficiencia eran impresionantes, pero era una pena que…

“Uwah…”

(¿Por qué tenía que tener ese tipo de personalidad? Mi anterior yo ciertamente pensaba que era genial. Bueno, todavía pienso que por lo menos el uniforme es un algo genial…)

Si Ainz hubiera podido sonrojarse, su cara habría estado roja como un tomate.

“Hey, Actor de Pandora. Sígueme.”

Ainz tomó el hombro de Actor de Pandora y lo llevó a un lado. Por supuesto también les había ordenado a las sirvientas de batalla y a Albedo que esperaran en sus lugares.

“Déjame preguntarte algo importante. Soy tu creador, la persona a la que eres más leal, ¿cierto?”

“Absolutamente correcto, Ainz-sama, Soy su creación. ¡Incluso si me ordenara luchar contra los otros Seres Supremos, no dudaría en hacer mi mejor esfuerzo!”

“¿Es así…? Bueno, como persona, no, como hombre… como tu amo, tómalo como una orden o un pedido, no importa, pero por favor deja de hacer más saludos. ¿Está bien?”

Las orbitas oculares vacías de Actor de Pandora miraron de frente a Ainz. Sus ojos le decían volúmenes a Ainz sobre la confusión que sentía.

“Ah. Eso, cómo lo puedo poner… ¿no es extraño hacer saludos todo el tiempo? Dejémonos de eso. El uniforme militar… se ve bien, así que no hay necesidad de cambiarlo, pero en verdad no tienes que saludar más. En serio, detente.”

“Wenn es meines Gottes Wille ist.*”
(*Alemán: “Si ése es el deseo de mi Dios.”)

“…¿Eso es alemán? Detén eso también. Aunque en realidad, está bien, pero por favor, no enfrente de mí. Por favor.”

“E-está bien.”

Como si esta fuera la primera vez que se había visto abrumado por alguien más, Actor de Pandora dio una débil respuesta. Antes de darse cuenta, la distancia entre sus caras se había acortado tanto como para que se besaran. Ainz alejó su rostro y le imploró débilmente:

“En serio, te lo ruego. Realmente no pensé que algo como esto pudiera afectarme debido a mi supresión mental. Es incluso más embarazoso que montar un hámster gigante… qué demonios. Me gustaría tener una conversación calmada contigo, pero ésta es una situación de emergencia así que eso será todo por ahora.”

“Bueno entonces, hay algo más que debemos hacer antes de ingresar al Mausoleo. Albedo, deja el anillo de Ainz Ooal Gown que te di con Actor de Pandora.”

Ainz explicó la razón por la que debía quitarse el anillo a la desconcertada Albedo.

“Ésta es la trampa final. Los golems dentro, los ‘Avatara’, están diseñados para atacar a cualquiera que lleve los anillos, incluso nosotros no estamos libres de esto.”

“Entonces esa era la razón… si los invasores hubieran usado los anillos para llegar a este lugar. Sin ninguna duda la trampa final se hubiera activado.”

“Bastante siniestro, ¿no?”

“¡No, nada de eso!”

Albedo se quitó el anillo del dedo anular izquierdo de mala gana, lo envolvió en una bufanda y se lo entregó a Actor de Pandora. Ainz que estaba observando esto, también se quitó el anillo y lo puso dentro de una caja de anillos que había aparecido de la nada.

“¡Oh!”

Ainz exclamó esto como si se acabara de acordar de algo. Tomó un anillo diferente de Ainz Ooal Gown que tenía de dentro de su caja de ítems y también lo colocó en la caja de anillos.

Ya que incluso si los anillos fueran transportados en un contenedor, todavía sería reconocido como si poseyera el anillo, y al ingresar al Mausoleo serían atacados por los Avataras.

“Albedo-sama… ¿podría por favor soltarlo?”

Al oír esta indefensa voz, Ainz se volvió nuevamente para ver a Albedo y a Actor de Pandora. Lo que vio fueron dos personas en medio de un tira y afloja por una bufanda.

“Mi, mi precioso…”

“Ainz-sama ya lo dijo. Ingresar llevando el anillo activaría un ataque. Sólo será un momento hasta que regreses para recuperar el anillo.”

“¡¿Qué dices?! ¡Éste es el anillo que Ainz-sama me entregó personalmente! ¿Cómo podría yo…? woooo…”

“…Albedo, no tenemos mucho tiempo. Si no dejas voluntariamente el anillo, yo tendré…”

“¡Disculpe, estoy lista!”

Albedo soltó de pronto la bufanda, haciendo que Actor de Pandora perdiera el balance. Emitió un grito de sorpresa mientras retrocedía unos cuantos pasos hacia atrás.

“Correcto… entonces vamos al interior. Actor de Pandora, envía a Yuri y a Shizu a transportar los tesoros de la Sala del Tesoro… Y aunque es un poco problemático, pero considerando la mentalidad de Albedo, no uses su anillo. Usa el que te acabo de dar hace un momento en su lugar.”

“¡Estoy extremadamente agradecida, Ainz-sama! Pensar que prohibiría el uso del anillo que Ainz-sama me entregó. ¡Por supuesto! Ya que se trata de una situación de emergencia, realmente no estaba en contra de ello. Sólo deseaba demostrar que tanto valoro el anillo que Ainz-sama me regaló, pero incluso sin demostrar esto, Ainz-sama ya se ha dado cuenta—”

“¡Entendido!… Bueno entonces, ¿quién se quedará aquí para recibir a Ainz-sama cuando regrese?”

Albedo, habiendo visto interrumpido su oportunidad de congraciarse por Actor de Pandora, mostraba una expresión que una belleza jamás debería mostrar. Ainz quitó a Albedo de su campo de visión, queriendo evitar que la imagen mental que tenía de su belleza quedara intacta.

“Esto nos tomará algo de tiempo. Te enviaré un [Mensaje] luego. En ese momento regresarás de prisa, ya que sin anillos no tenemos forma de dejar este lugar.”

“Entendido.”

Mientras Actor de Pandora y las dos sirvientas hacían una reverencia, Ainz llevó a Albedo al interior del Mausoleo.

Esta área iluminada por una tenue luz se encontraba sumida en el silencio, era un lugar adecuado para las almas. Ainz sintió un poco de culpa por perturbar la tranquilidad de este lugar, sin embargo le preguntó a la persona a su lado:

“Correcto. Albedo, ¿qué tanto sabes sobre los ítems de Clase Mundial?”

“Sí. De lo que sé, es que son los tesoros más valiosos que los Seres Supremos han obtenido. Debido al amor de mi creador, uno de esos tesoros me fue entregado… eso es todo lo que sé. ”

“Cierto. Entonces otro día escribiré una lista con todos los ítems que conozco, ya que será más seguro para más personas enterarse de esta información. Antes de eso, te hablare primero de los ítems peligrosos.”

Ainz habló mientras caminaba, contándole a Albedo sobre los ítems de Clase Mundial de manera general.

Ítems de Clase Mundial.

Estos ítems eran altamente relevantes al mundo de juego de Yggdrasil.

El Árbol del Mundo de Yggdrasil estuvo una vez cubierto de incontables hojas, sin embargo un día apareció un monstruo gigante y devoró las hojas. Como tal, las hojas fueron destruidas una a una, hasta que sólo quedaron nueve. Estas nueve hojas restantes se convirtieron en las predecesoras de los mundos, llamadas Asgard, Alfheim, Vanaheim, Nidavellir, Midgar, Jotunheim, Niflheim, Helheim, y Muspelheim.

Sin embargo, el monstruo que devoró las hojas del Árbol del Mundo perseguía implacablemente a las nueve hojas restantes. Ésta era la historia del juego: Los jugadores debían adentrarse a lo desconocido y enfrentar peligros para proteger su propio mundo.

Pero entonces, ¿qué representaban los ítems de Clase Mundial? Eran equivalentes a hojas caídas, es decir, cada ítem de Clase Mundial equivalía a un mundo. Por tanto, cada ítem de Clase Mundial poseía una enorme cantidad de poder. De hecho, muchos ítems de Clase Mundial tenían cantidades extremadamente anormales de poder.

Las opiniones de los jugadores sobre si tales ítems desbalanceaban demasiado el juego eran variadas. Sin embargo, la compañía desarrolladora del juego hizo la declaración ‘Las posibilidades del mundo no son tan escasas’ y no tenía planes para actualizar estos ítems desbalanceados.

Como si la compañía de desarrollo pusiera un énfasis especial a la palabra ‘Mundo’, ya sea la clase de un jugador o de un enemigo, aquellos con la palabra ‘Mundo’ en su nombre eran mucho más poderosos de lo normal.

Por ejemplo el jefe final de la campaña oficial, el ‘Devorador de los Nueve Mundos’, era una bestia que había ganado un tremendo poder luego de consumir las hojas y había sido designado como el ‘Enemigo Mundial’. O la clase otorgada sólo al ganador del torneo, ‘Campeón Mundial’, que era el elegido de entre los nueve mundos.

Justo mientras Ainz estaba explicando esto, los dos llegaron a un lugar con estatuas dispuestas ordenadamente en depresiones a ambos lados de las paredes.

Este cuarto tenía una atmosfera y magia similares al Lemegetón, el cuarto anterior al Cuarto del Trono. Sin embargo, los golems en el Lemegetón no portaban armas. En contrastes, todas las estatuas de aquí estaban equipadas con ítems súper poderosos, cuya fuerza inherente no era muy diferente al equipamiento principal de Ainz.

“A-Ainz-sama… estas estatuas son réplicas de los Seres Supremos…”

“Te diste cuenta. Es cierto, los Avatara son esculturas basadas en mis antiguos compañeros. Sin embargo… ¿Cómo fue que los reconociste? No se parecen mucho. Creo que no logré capturar ni un diez por ciento de su encanto.”

“No hay forma que una creación de los Seres Supremos no pueda reconocerlos.”

“¿Es eso así?”

“Sí, así es. Sin embargo Ainz-sama… el nombre de este lugar, incluso estas estatuas… ¿podría ser que los otros Seres Supremos han fallecido?”

“No… no se trata precisamente de eso.”

No, tal vez estaba en lo cierto. Ainz dejó de hablar, observando en silencio a estas estatuas, sumido en sus pensamientos.

No sabiendo cómo interpretar el silencio de Ainz, una mirada de preocupación se formó en el rostro de Albedo.

Ningún hombre hubiera podido evitar conmoverse al ver a una belleza como ella mostrar tal expresión de dolor. Es más, ya que era el rostro de una de las creaciones de sus antiguos camaradas, incluso el no-muerto Ainz se sintió culpable y se puso ansioso.

Sin embargo, Ainz que no había tenido amigas o interactuado con mujeres anteriormente en la vida real, no podía pensar en ninguna forma de consolarla. Sintiéndose perdido, Ainz miró frenéticamente alrededor de si, buscando algo de lo que hablar.

En ese momento, habiendo encontrado algo, Ainz habló sin pensarlo demasiado:

“M-mira allá. ¿Ves los cuatro lugares vacíos?”

Confirmando que Albedo se había volteado para ver en esa dirección, Ainz comenzó dando una explicación simple del porqué no había estatuas en esos lugares.

“Uno de esos cuatro lugares es en donde planeo poner mi propio Avatara.”

Eso no era cierto.

El que había creado y colocado los Avatara no había sido otro más que Ainz. Debido a esto, si Ainz se retiraba del juego, el hecho de que no quedaban otros miembros del gremio significaba que no habría nadie que colocara el Avatara de Ainz en ese lugar.

Sus compañeros del gremio habían dicho ‘Es para ti.’ Y le habían transferido todo su equipamiento e ítems de pago a Ainz antes de retirarse del juego. En memoria de sus compañeros retirados, y para que sus equipamientos fueran usados una vez más, Ainz usó ítems de pago para crear golems que fueran capaces de ponerse el equipamiento.

Esta también era la historia detrás del porqué los Avatara se veían tan feos.

La información correspondiente a las apariencias externas de los miembros del gremio se encontraba grabada dentro de Actor de Pandora. Sin embargo, por sí solo, Ainz no poseía las habilidades necesarias para usar esta información y crear golems de aspecto decente.

Por tanto, había comprado los datos de las apariencias externas y los había instalado a la fuerza en los goles. El resultado fue que sus extremidades eran más gruesas, o se habían vuelto más cortas. Las cabezas eran enormes y parecían de payaso, eran como monstruos de pesadilla.

Sin embargo la falta de unidad en sus apariencias despedía un tipo de atmosfera extraña que provocaba un fuerte sentimiento de malestar en las personas. Debido a esto, si Ainz tenía en cuenta que su función era la de jefes finales, debía de considerar que esto era un inesperado golpe de suerte.

¿Cómo podría expresarlo? Este sentimiento es como ver muñecos hechos durante la infancia. Es algo vergonzoso…

Aparte de vergüenza, Ainz sintió intensamente otra emoción.

Soledad.

Cuando sus camaradas se retiraron del juego uno después del otro, Ainz decidió crear los Avatara para que sean los guardianes de sus ítems. Cuando otros miembros del gremio, que no se habían retirado aun, le preguntaban, esa era su respuesta.

Tal vez su función era la de ser los guardianes finales.

Pero en realidad, la razón por la que Ainz había continuado creando los Avatara mientras el número de los miembros disminuía era simplemente porque se sentía solo. Los compañeros con los que había jugado todo este tiempo estaban desapareciendo.

Para mostrar que los camaradas de la Gran Tumba de Nazarick y él mismo estaban juntos tanto en la vida como en la muerte, y para honrarlos, había construido a estos Avatara.

Era la misma historia sobre el porqué este lugar se llamaba el Mausoleo. Originalmente era la Cámara Secreta de la Sala del Tesoro, pero Ainz le cambió el nombre, en memoria de sus compañeros que habían fallecido, o en realidad que se habían marchado del juego. Por tanto este lugar se convirtió en su lugar de descanso.

(Incluso así, mi corazón todavía desea creer que mis camaradas también fueron enviados a un mundo desconocido, y que podrían encontrarse en algún rincón de este mundo…)

Mientras Ainz se encontraba pensativo, un grito lleno de tristeza resonó a través de todo el pasaje.

“Por favor no… ¡Por favor no diga algo como eso!”

Con el anterior sentimiento de soledad inmediatamente desvanecido, Ainz se apresuró a mirar a Albedo. Y se sorprendió tanto que tuvo que alejarse. Los ojos de Albedo estaban cubiertos de brillantes lágrimas, listas para caer con el más leve parpadeo.

“…Ainz-sama. Compasivo Ainz-sama que se quedó hasta el final, a quien debemos nuestra lealtad total, ¡por favor no diga algo así! ¡Sinceramente esperamos que pueda quedarse con nosotros para siempre, como nuestro amo!”

Albedo se arrodilló ante Ainz y agachó el rostro.

Mezclados entre los sonidos de una voz ahogada, continuamente repetía “Por favor… por favor…” en un ronco murmullo, sonaba como una plegaria, y al mismo tiempo, como un llanto de dolor y agonía.

En toda su vida, Ainz no había visto a alguien rogar tan desesperadamente.

Él No había considerado que una broma casual podría dejar a Albedo tan emocionalmente afectada. Esto lo llenó de culpa, se arrodilló y ayudó a Albedo a ponerse de pie.

“Perdóname.”

¿Acaso antes no había considerado que él mismo había sido abandonado por sus compañeros?

Cuando se encontró solo en la Gran Tumba de Nazarick, o en cualquier otro día donde se sintió desanimado porque no había nadie alrededor suyo.

¿No había sentido rabia debido a su soledad?

Conociendo él mismo estos amargos sentimientos, ¿por qué no pudo entender los sentimientos de Albedo? ¿Por qué permitió que Albedo sintiera el mismo dolor?

Albedo, que se puso de pie y que había llorado desesperadamente por un largo tiempo, todavía tenía lágrimas cayendo por sus mejillas.

Ainz tomó un pañuelo, y limpió las lágrimas de Albedo torpemente y con ternura.

“…”

Aunque quería disculparse una vez más, se mantuvo en silencio porque no pudo encontrar las palabras adecuadas que decir.

Debido a su falta de experiencia con las relaciones interpersonales, no sabía que palabras reconfortantes debía decir para detener sus lágrimas.

Llorando sin cesar, Albedo le hizo un pedido final a un abrumado Ainz:

“A-Ainz-sama, por favor esté de acuerdo conmigo, ¡prométame que nunca nos abandonará y dejará este lugar!”

“…Me disculpo, sin embargo…”

Luego de ‘sin embargo’, Ainz no continuó hablando. Tenía una razón particular para ello, pero Albedo asumió que su silencio se debía a otra cosa.

“¡Por qué! ¿Por qué no puede hacer esa promesa? ¿Es que ya ha pensado en abandonarnos? ¡Por qué! ¿Hay algo que hace que se sienta infeliz? ¡Si sólo nos lo dijera, inmediatamente me encargaría de ponerle remedio! ¡Si piensa en mí como una molestia, inmediatamente me quitaría la vida!”

“¡No!”

Ainz gritó fuertemente. Siendo tomada por sorpresa, los hombros de Albedo dieron un brinco.

“Escúchame. Primero, por ejemplo… no hay un método que pueda salvar a Shalltear. El control mental de Shalltear es producto de un ítem de Clase Mundial. Sólo eso es absoluto. La única forma de resistir los efectos de un ítem de Clase Mundial es poseer uno tú mismo, o tener una clase especial.”

Al mismo tiempo que Ainz limpiaba las lágrimas de Albedo como si tratara de una niña, ella le preguntó:

“Esa… esa es la razón, de por qué vino aquí… vino a llevar… a llevar los ítems de Clase Mundial, ¿cierto?”

“Correcto, para luego entregarle a los Guardianes estos ítems de Clase Mundial. En teoría, usando otro ítem de Clase Mundial debería ser posible liberar a Shalltear del control mental. Sin embargo, tengo dudas sobre si debemos realmente usar los ítems de Clase Mundial… realmente soy un amo inútil, ya que le pongo mayor importancia a unos simples ítems que a mis leales súbditos.”

“¡No, de ningún modo! Los ítems de Clase Mundial son el resultado de los duros esfuerzos de los Seres Supremos, ¡por tanto tienen más valor que nosotros!”

“…¿Eso crees?”

Si siguiera siendo un juego, Ainz también pensaría eso. Ahora, sin embargo, tenía emociones encontradas respecto a esta forma de pensar.

Pero entonces, enfrentado a este tipo de situación, también era cierto que Ainz no tenía forma de usar estas cartas del triunfo.

Entre los ítems de Clase Mundial capaces de romper el balance del juego, había algunos llamados los [Veinte]. Estos veinte eran ítems con un poder sin rival.

De los [Veinte], había uno particularmente famoso llamado [Longinus], capaz de borrar completamente a su objetivo, pero el precio a pagar por su uso era el completo borrado del que lo usaba.

Luego de que los datos del personaje de un jugador fueran borrados por este ítem de Clase Mundial, a no ser que otro ítem de Clase Mundial fuera usado para resucitarlo, no había otra forma de hacerlo. Esto a pesar de usar ítems de pago o magia de resurrección. Si, por ejemplo, alguien fuera a usar tal ítem en un NPC de Nazarick, podría justificar su uso por en el alto nivel del NPC. Esto reduciría la mayor ventaja que tenían, el nivel de los NPCs en conjunto.

Varios ítems similares le venían a la mente a Ainz.

[Ahura Mazda], capaz de infligir efectos masivamente poderosos sobre objetivos que poseyeran un sentido de justicia negativo en cualquier parte del mundo.

[Superación de los Cinco Elementos], que permitía hacer un pedido a los desarrolladores para cambiar parte del sistema mágico.

[Ouroboros], que poseía un alcance incluso más amplio que [Superación de los Cinco Elementos], permitía hacer un pedido para que los desarrolladores cambien parte del juego mismo.

Y finalmente, el más poderoso ítem de Clase Mundial, [Salvador del Mundo]. Normalmente tenía la fuerza de un garrote ordinario, pero tenía un potencial de crecimiento ilimitado. Por tanto incluso en el momento en que Nazarick se encontraba en su mejor momento, con todos los miembros del gremio presentes, hubiera tomado un solo enemigo con este ítem para derrotar a todos en el lugar.

Estos ítems llamados los [Veinte] eran tan poderosos que sólo podían usarse una vez antes de desaparecer. Por tanto, sería lamentable consumir su uso, incluso si se trataba de cartas del triunfo.

El gremio de Ainz Ooal Gown se enorgullecía de ser dueño de dos de los [Veinte], por tanto estos sólo podían usarse contra un oponente que usara un ítem de la misma clase, ya que sólo un ítem de la misma clase merecería su uso.

Entonces aun si desaparecía, habría sido bien usado.

Pero qué tal si luego de desaparecer, caía en manos de alguien más, y yendo más allá, ¿de un enemigo de Nazarick? ¿Qué entonces?

Nazarick estaba protegida por estas armas de Clase Mundial, por tanto internamente no se vería afectada. Pero si no era correctamente administrada, tal vez sus oponentes podrían invadirla.

Por tanto estos ítems de Clase Mundial no podían ser usados. Era necesario encontrar otra forma de rescatar a Shalltear.

“Albedo, gracias por tus palabras. Déjame decirte por qué me quede en silencio anteriormente.”

Con las emociones de su pasado humano aun ligeramente presentes dentro de él, Ainz respiró hondo, como haría si aún siguiera vivo, porque sabía que lo siguiente que iba a decir era muy importante.

“Planeo luchar solo contra Shalltear. Por tanto… no sé si regrese con vida…”

“¡Entiendo que es necesario luchar contra Shalltear, ya que dejarla como está no sería una buena idea!”

Ainz había pensado lo mismo.

No sabían por qué el enemigo no le había dado órdenes a Shalltear. Sin embargo si el enemigo fuera a dar tales órdenes, las cosas pronto se tornarían difíciles, ya que todo sobre Nazarick podría ser expuesto ante el mundo.

“Pero, ¿por qué debe luchar solo? ¿No podemos ganar con grandes números? ¿Acaso no podemos ayudarle con esto?”

Una vez más limpiando las lágrimas que se acumulaban en sus ojos de Albedo, Ainz respondió:

“Eso no es cierto Albedo. Confío en ustedes plenamente. Sin embargo… tengo mis razones. Primero, tengo dudas sobre si soy el más indicado para ser su amo.”

“Ainz-sama, ¿cómo puede decir eso?”

Ainz levantó una mano para interrumpir a Albedo.

“…Pensándolo con calma, tomando en cuenta que existe la posibilidad de que existan otros jugadores en este mundo, es natural también considerar que existe la posibilidad de que también existan ítems de Clase Mundial. Por tanto ante alguien como yo que se dio cuenta tan lentamente, ¿no es cuestionable si merezco ser el gobernante? ¿No es cuestionable si estoy capacitado para guiarlos a todos?”

“¡Ainz-sama tiene valor simplemente con estar aquí! Incluso si algo le faltara, ¡nosotros lo apoyaremos completamente!”

“Gracias, pero aun soy el que debe cargar con la responsabilidad total por este incidente.”

Si en este mundo realmente existía algo como Longinus, que alguien usara a un poblador para borrar completamente a un Guardián era una posibilidad bastante real. Aunque el hecho de que Shalltear había sido controlada mentalmente no era un agradable giro de los acontecimientos, desde una perspectiva distinta, era tal vez era un evento afortunado, considerando que la situación hubiera podido ser mucho más peligrosa.

“Quiere decir que su pelea con Shalltear ¿es su forma de mostrar arrepentimiento?… Simplemente ¿quién se atrevería a increparle algo a Ainz-sama, el Supremo Gobernante de Nazarick?”

Viendo la confusión en Albedo, Ainz continuó explicando:

“Cuando nosotros, Ainz Ooal Gown, hacíamos PK*, nuestros métodos y la situación actual de Shalltear eran bastante similares. También permitíamos que miembros del gremio actuaran como carnada y luego atacábamos al atacante. Por supuesto la posibilidad de que la carnada muriera era bastante alta, pero siempre podíamos garantizar que el enemigo que hubiera atacado era eliminado.”
(*Atacar a otros jugadores sin que estos estén de acuerdo – Player Killing)

“¡En ese caso, Ainz-sama…!”

“Un momento, aún no he terminado de hablar. ¿Sabes qué era lo que más temíamos en nuestras trampas?”

Sin esperar por su respuesta, Ainz tomó la iniciativa y reveló la respuesta:

“Era que el número de atacantes fuera menor que el número de la carnada. Si el número era menor, teníamos que tener cuidado por si el oponente había tendido una emboscada propia. Teníamos que asegurarnos si nuestra propia trampa no se encontraba dentro de los cálculos del oponente.”

Viendo que Albedo comenzaba a comprenderlo, Ainz volvió a respirar hondo a pesar de ser incapaz físicamente de hacerlo.

“Y la razón final, es porque mataré a Shalltear.”

“¡En ese caso permítame ir a mí! Yo que he recibido un ítem de Clase Mundial soy la más indicada para esta tarea.”

“…¿Tienes alguna posibilidad de ganar? No me mientas y dime cuales son las mejores probabilidades de que salgas victoriosa.”

Ante la calmada mirada de Ainz, Albedo, sin poder evitarlo mordió su labio.

“Albedo… lo que piensas no es equivocado. Shalltear es muy poderosa.”

Shalltear Bloodfallen.

La Guardián más fuerte en la Gran Tumba de Nazarick. Incluso Albedo… no, incluso los otros NPCs de nivel 100 no estaban a su nivel.

“Debido a esto… soy yo el que irá. La única persona que puede luchar contra Shalltear y ganar soy yo.”

“E-eso… si se trata del equipamiento de Ainz-sama, tal vez sería suficiente para derrotarla, pero entonces…”

Ainz que se encontraba completamente equipado con ítems de Clase Divina y que incluso poseía ítems de pago, contra Shalltear que sólo tenía un único equipamiento de Clase Divina, la Lanza Spuit. Desde la perspectiva de sus equipos, Ainz tenía una ventaja absoluta. Sin embargo, Ainz había evitado decirle a Albedo que había una razón por la que sus posibilidades de ganar no eran muy altas.

Ainz estaba bien enterado de esa razón.

Era porque Shalltear Bloodfallen era la némesis absoluta de Ainz Ooal Gown.

El personaje que Ainz interpretaba tenía el rol de un ‘mago no-muerto’, con un conjunto de habilidades especializadas en nigromancia.

El conjunto de habilidades que había escogido para su personaje eran solamente para su entretenimiento.

Las habilidades de la profesión de Shalltear eran, sin embargo, rigurosamente especializadas. No sólo eso, la clase que usaba magia basada en fe de Shalltear también tenía diversas habilidades que podían ser usadas contra encantadores mágicos no-muertos, y también era hábil en el combate cuerpo a cuerpo.

A la luz de esto, había una gran brecha entre los dos, por no mencionar que el fuerte de Ainz en nigromancia no era efectivo contra la no-muerta Shalltear.

Las fortalezas en las habilidades de Ainz se encontraban en áreas que no eran efectivas contra Shalltear, que se especializaba en enfrentamientos contra no-muertos.

Adicionalmente, sobre el equipamiento de Ainz, si se diera una situación en la que perdiera todo su equipamiento, las posibilidades de ganar un enfrentamiento contra Shalltear serían minúsculas. No, definitivamente no tendría ninguna oportunidad de ganar.

“¿Estás tratando de decir que la situación no me es favorable?”

Albedo agachó la cabeza ya que Ainz había acertado.

Tal vez era así, incluso Ainz estaba de acuerdo. Él no debería ser capaz de derrotar a Shalltear.
Sin embargo…

“Sólo para que entiendas, que siendo aquel al que llaman Supremo Gobernante de Nazarick, mi título no está sólo para impresionar…”
“…Tu forma de pensar es bastante correcta, pero también equivocada. Lo que ustedes poseen es un conocimiento meramente adoctrinado”

“¿Eh? ¿Qué quiere decir?”

“¿Tienes experiencia?”

“¿Qué? ¿Experiencia?”

Albedo se sonrojó.

“Sí, experiencia de batalla.”

“¡Ah! ¡Eso era lo que quería decir! Sí, soy capaz de usar todos los poderes que me fueron conferidos por los Seres Supremos y hacer buen uso de ellos. Por tanto, eso debería poder ser visto como ser bastante experimentada.”

Ainz agitó la cabeza sin estar de acuerdo con la respuesta de Albedo. Cuando había luchado contra la mujer llamada Clementine, había recibido bastante inspiración.

“Incorrecto. Ser capaz de usar todo el poder y tener experiencia son dos cosas distintas. ¿Recuerdas esa vez en el pasado cuando Nazarick fue invadida por un gran número de enemigos?, ¿la escena en la que Shalltear se enfrentó contra los oponentes?”

“Aunque no presté toda mi atención al momento de escuchar los detalles, pero ella pareció haber mencionado que recordaba vagamente haber muerto.”

“…¿Y nada más?”

Albedo agitó la cabeza para indicar que no.

“Contra invasores individuales, éramos comúnmente nosotros quienes salíamos a enfrentarlos… tener un carácter tan tacaño ha sido de gran ayuda este día. Bueno entonces, seré yo quien se encargue de esto, yo que tengo las más altas posibilidades de ganar me encargaré de la confrontación.”

Ainz sonrió. Por supuesto, su cara no se movió para nada.

Sin embargo, Albedo pareció sentir la sonrisa del Supremo Gobernante, y tenía las mejillas sonrojadas como una joven doncella que acaba de ver a su hombre admirado.

Ainz hizo una declaración de guerra ante un enemigo que no estaba presente.

“Soy conocido como el Maestro del Gremio de Ainz Ooal Gown. Cuando me enfrento en PVP* (Player vs Player) mis oportunidades de salir victorioso son altas… invencible incluso contra aquellos con impecables selecciones de habilidades. Cómo puedo perder contra personas que sólo confían en sus atributos. Es más, el hecho más importante es el fuerte lazo que tengo con Peroroncino. Entérate de que esta batalla ha terminado incluso antes de comenzar… Shalltear.”
(*Jugador contra jugador – Player vs Player)

“…Ainz-sama, ya no lo detendré más. Sin embargo, prométame que regresará a salvo.”

Ainz observó en silencio a Albedo, y luego asintió lentamente.

“Te lo prometo, derrotaré a Shalltear y regresaré.”

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AKNovelas

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