Overlord – Volumen 6: Capítulo 6 (Parte 1)

Serie: Overlord.
Volumen 6: Los Hombres en el Reino (Parte 2).
Capítulo 6: Introducción a los disturbios en la capital real (Parte 1).
Autor: Kugane Maruyama (丸山くがね).
Ilustrador: So-bin.
Traducción al español: Erb.


Capítulo 6: Introducción a los disturbios en la capital real

Parte 1

Mes de Fuego Bajo (Mes 9), Día 3, 17:44

La sala de recepción se abrió lentamente. Aun cuando las bisagras habían sido engrasadas y deberían de haberse abierto con suavidad, la puerta se abrió despacio, como si hubiera una fuerte diferencia de presión entre el interior y el exterior. Justo como el corazón de Sebas. Si la puerta supiera cómo se sentía no se hubiera abierto, pero incluso así, se abrió y él pudo ver a todos los que lo esperaban dentro. Dentro de la habitación usualmente vacía, se encontraban cuatro figuras heteromórficas. Uno era un guerrero de color azul verdoso. Éste había cancelado su aura de congelación y estaba de pie, rígido, con una alabarda en la mano. Otro era un demonio. ¿Qué tipo de emoción podría estar ocultando detrás de su expresión burlona? En los brazos del demonio se encontraba un ángel con apariencia de feto; con alas que parecían ser ramas de árboles.

Y por último—

“No tengo excusas para mi tardanza.”

Usando toda su fuerza de voluntad para suprimir el temblor en su voz, Sebas le ofreció una profunda reverencia al Ser Supremo, que era el único sentado. Para Sebas, que tenía la posición de mayordomo y encargado de la casa, sólo había un ser ante el cual se inclinaría con miedo y respeto. Uno de los 41 Seres Supremos.

—Ainz Ooal Gown.

El gobernante de Nazarick, poseedor de un poder sobrecogedor. En sus manos descansaba el ‘Báculo de Ainz Ooal Gown’, que se encontraba emitiendo un aura oscura. Y en sus órbitas oculares vacías, unas débiles llamas rojas se encontraban parpadeando. Sebas pudo sentir a aquellos ojos estudiando lentamente su postrada figura.

“…No te preocupes por eso, Sebas. Fue mi error por llegar sin previo aviso. Pasa, no podemos conversar si te quedas haciendo una reverencia en la puerta.”

“Sí.”

Sebas reaccionó ante la pesada voz y se puso de pie con la cabeza todavía gacha. Cuando dio un paso al frente, sintió un escalofrío en la espalda. Podía sentir la hostilidad y las ganas de matar ocultas. Su mirada se movió lentamente hacia los dos Guardianes. No parecía que le estuvieran prestando atención, pero sólo una persona ordinaria pensaría eso. Sebas ya lo estaba sintiendo. En esa tensa atmósfera, no había ningún aura amigable. Era exactamente lo opuesto, estaba siendo tratado como un enemigo. Sebas podía adivinar la razón por la que le mostraban tal hostilidad y se preguntó si alguien más podía oír los fuertes latidos de su corazón.

“Sería mejor si te detienes allí.”

La fría voz de Demiurge detuvo a Sebas a medio camino. Sebas estaba algo lejos de su amo, pero no tan lejos como para no poder mantener una conversación, y teniendo en cuenta lo grande de la habitación, era una distancia respetuosa.

Sin embargo, si fuera Ainz, éste le hubiera dicho a Sebas que se acercara más. La falta de tales palabras hizo que el sentimiento de soledad de Sebas se hiciera más pronunciado.

No sólo eso, la distancia estaba dentro del rango de ataque ideal de Cocytus.

Solution, que vino con Sebas, también estaba al lado de la puerta.

“Bueno…”

Sebas no pudo adivinar cómo, pero Ainz chasqueó sus dedos esqueléticos.

“Te lo preguntaré primero, Sebas. ¿Necesito explicar por qué estoy aquí?”

Sólo había una razón. La situación misma decía lo suficiente.

“…No, lo entiendo.”

“Entonces quiero oírlo de tu propia boca, Sebas. He oído el reporte, ¿parece que recogiste una linda mascota?”

—Como esperaba.

Sebas sintió un escalofrío bajándole por la espalda. Entonces, recordó que aún no le había respondido a su amo y rápidamente levantó la voz.

“—¡Sí!”

“…Demoraste en tu respuesta. Preguntaré de nuevo. ¿Estás criando a una linda mascota?”

“Sí, la estoy criando.”

“Entonces te oiré primero. ¿Por qué no me lo reportaste?”

Sebas miró hacia el piso con los hombros temblándole, temiendo que la situación se hiciera mucho peor si fuera a decir algo. Viendo que Sebas no había respondido, Ainz se inclinó a un lado de su silla. El ruido chirriante generó un fuerte eco a través de la habitación.

“¿Qué sucede, Sebas? Parece que estás sudando. ¿Debería prestarte un pañuelo?”

Haciendo un gesto exagerado, Ainz tomó un pañuelo blanco y lo arrojó despreocupadamente hacia Sebas. El pañuelo voló pasando el escritorio y se abrió antes de caer al suelo.

“Te permito usarlo.”

“¡Sí! Muchas gracias.”

Sebas dio un paso para tomar el pañuelo, pero dudó en usarlo.

“…No está cubierto de la sangre de tu mascota, ni nada parecido. Simplemente no quise verte sudar tan profusamente.”

“Me disculpo por mostrarle un lado indigno de mí.”

Sebas abrió el pañuelo y se limpió el sudor. El pañuelo cambió de color al absorber una inesperada cantidad de humedad.

“Ahora, Sebas. Cuando te envié a la capital, te dije que registraras todo y que enviaras reportes de vuelta. Esto fue debido a que es difícil que puedas determinar si la información es útil o no. A decir verdad, hay muchos rumores escritos en los reportes también, ¿correcto?”

“Sí, así es.”

“Entonces, Demiurge, requeriré una confirmación tuya ya que has revisado todos los reportes que Sebas envió. ¿Hubo mención de la mascota en alguno de ellos?”

“No, Ainz-sama. Los revisé múltiples veces, pero no hubo mención alguna.”

“Así que, Sebas, dime por qué lo has hecho. ¿Por qué no lo reportaste?… Quiero saber por qué ignoraste mi orden. ¿Es que las palabras de Ainz Ooal Gown no son suficientes para obligarte a hacerlo?”

El silencio hizo temblar la atmósfera. Sebas respondió apresuradamente.

“Por supuesto que no. Fue mi insensatez el pensar que no era lo suficientemente importante como para reportárselo, Ainz-sama.”

El silenció descendió sobre ellos.

Cuatro intenciones homicidas atravesaron su cuerpo: Cocytus, Demiurge, el ángel que Demiurge llevaba en brazos y Solution. Con una sola orden, ninguno de ellos dudaría en atacarlo.

Sebas no tenía miedo a la muerte. Morir por Nazarick era un gran honor, pero la noción de morir como un traidor hizo que le temblara el cuerpo. Para una creación de los 41 Seres Supremos, morir como traidor sería la mayor vergüenza que podría haber. Para cuando la cabeza de Sebas se había cubierto una vez más de sudor, Ainz habló.

“…Entonces lo que estás diciendo es que, ¿fue tu propia decisión imprudente? ¿Eso es lo que quieres decir?”

“Sí, Ainz-sama. Por favor perdone mi indiscreción.”

“…Hmm, entonces es así… Lo entiendo.”

Luego de oír la sentida disculpa de Sebas, el tono de voz neutral de Ainz regresó nuevamente. Ya que no hubo órdenes para eliminarlo, la atmósfera regresó una vez más a la normalidad. Sin embargo, Sebas no pudo estar tranquilo, ya que la siguiente orden de Ainz hizo que su corazón se hundiera.

“Solution. Trae a la mascota de Sebas.”

“Entendido.”

Luego de que Solution se marchara, la puerta se cerró suavemente. Los agudos sentidos de Sebas siguieron los pasos de Solution hasta más allá de la puerta, caminando lejos y más lejos. Aquí había cuatro seres heteromórficos: Ainz, Demiurge, Cocytus y el extraño ángel. ¿Acaso la razón por la que no se molestaban en ocultar sus apariencias se debía a que no era necesario? Si alguien de Nazarick deseaba silenciar a una persona, matarla sería el mejor método. Él debería de haber dejado que ella se fuera antes. Sebas agitó la cabeza en su interior, pero ya era demasiado tarde para tales pensamientos. Podía sentir a dos personas acercándose a la puerta.

—¿Qué debería hacer?

Sebas miró al techo vacío. Si ella estaba viniendo aquí, entonces tenía que tomar una decisión. Sólo había una alternativa. Miró hacia Demiurge y Ainz, que seguían mirándolo a él, y su mirada cayó hacia el suelo una vez más. Un golpe resonó en la puerta y se abrió. Como esperaba, dos mujeres se encontraban de pie en el lugar.

“La he traído.”

Aun con la espalda hacia ella, Sebas pudo oír el jadeo de Tsuare en la puerta. Tal vez se había asustado luego de ver a un demonio, Demiurge. Tal vez estaba asustada luego de ver a un insecto gigante, Cocytus. Tal vez estaba aterrorizada luego de ver al ángel con apariencia de feto. Tal vez estaba petrificada luego de ver a la muerte encarnada, Ainz. O quizá era todo a la vez.

El desagrado de los Guardianes sólo se intensificó con Tsuare ante ellos. En cierta forma, ella era la personificación de las equivocaciones y fallas de Sebas. Tsuare no podía dejar de temblar ante toda hostilidad dirigida hacia ella. En este mundo, los Guardianes era las entidades definitivas, y todos los débiles temblarían de miedo ante su mera presencia. El hecho de que Tsuare no hubiese llorado era una hazaña sorprendente. Sebas no podía mirar hacia atrás, pero podía sentir que la mirada de Tsuare estaba fija en él. Su valor se debía a que él estaba presente en el mismo cuarto.

“Cocytus, Demiurge, deténganse. Sigan el ejemplo de Victim.”

Con la suave voz de Ainz, la atmósfera cambió. No, debería ser dicho que toda la hostilidad contra Tsuare se desvaneció. Ainz extendió su mano izquierda hacia Tsuare y le hizo un gesto para que se acercara.

“Adelante, nueva mascota humana de Sebas, Tsuare.”

Como si estuviera bajo un hechizo, ella ingresó a la habitación con pasos temblorosos.

“No trataste de escapar. Muy valiente de tu parte. ¿O es que Solution te dijo algo? ¿Te dijo que dependiendo de tu comportamiento, se decidiría el destino de Sebas?”

Tsuare, que no paraba de temblar, no pudo responder. Sebas sintió que la mirada de la chica hacia su espalda se hacía más intensa. Con sólo eso podía saber cómo se sentía en verdad.

Sin dudarlo, Tsuare se paró detrás de Sebas mientras ingresaba a la habitación. Y Cocytus se movió lentamente, colocándose detrás de ella, como si estuviera esperando alguna cosa.

Tsuare tomó una esquina de la manga de Sebas. Sebas podía recordar la primera vez que ella se había aferrado a él en el callejón. Tal vez si hubiese actuado más prudentemente en ese entonces, esto no habría pasado.

Demiurge miró fríamente a Tsuare y entonces de pronto—

“Arrodíllate inmed—”

—Resonó el sonido de un chasquido de dedos.

Demiurge, que estaba a punto de hablar, entendió lo que su amo quería, y se tragó las palabras que deseaba decir.

“—Está bien, Demiurge. Por tener el coraje de no salir huyendo, yo, el gobernante de Nazarick, la perdonaré por su falta de modales.”

“Mis más profundas disculpas.”

Ainz asintió lentamente con la cabeza ante la disculpa de Demiurge.

“Entonces…” La silla crujió mientras su peso cambiaba de lugar. “Lo primero sería una presentación. Soy Ainz Ooal Gown, el amo de Sebas.”

Así era. Los 41 Seres Supremos lo controlaban todo, incluso la vida y muerte de Sebas. Lo que su amo había declarado, que él era un sirviente, hizo que Sebas sintiera la mayor de las alegrías. Desafortunadamente, la felicidad fue sólo lo suficientemente fuerte como para hacer que su espalda temblara un poco. No se debía a que Tsuare estuviera allí, ya que por un momento incluso se olvidó de ella. No, era algo más. Sebas seguía pensaba en ello mientras la conversación continuaba.

“Ah… Yo soy…”

“Todo está bien, Tsuare. Lo único que necesito saber es que existes. No tengo otro interés en ti además de eso. Simplemente tienes que permanecer de pie en ese lugar. Pronto descubrirás por qué te llamé.”

“Entonces…” Las luces rojas en las órbitas oculares vacías de Ainz se movieron. “…Sebas, quiero oírlo de ti. Te ordené que actuaras tan discretamente como te fuera posible.”

“Sí.”

“Debido a esta mujer insignificante, permitiste que se desarrollara un asunto molesto. ¿Estoy en lo correcto?”

“Lo está.”

Tsuare se retorció ligeramente ante la mención de su falta de valor, pero Sebas permaneció inmóvil.

“…¿No crees que fue un acto de desobediencia deliberaba a mi orden?”

“Me disculpo profundamente por la molestia que le causaron mis pensamientos superficiales. Tendré cuidado de que algo como esto no se repita jamás—”

“—Está bien.”

“¿Mi señor?”

“Dije que estaba bien.” Ainz cambió de postura una vez más y la silla crujió. “Todos cometemos errores. Sebas, perdono tu transgresión.”

“—Agradezco la generosidad de Ainz-sama.”

“Pero cada error tiene un precio… Mátala.”

La atmósfera en la habitación se puso tensa una vez más y se sintió como si la temperatura hubiese caído un par de grados. No, en realidad no era así. El único que lo sintió fue Sebas. Todos los demás provenientes de Nazarick no se inmutaron.

Sebas tragó saliva.

¿Qué cosa le había ordenado matar? No, no había necesidad de preguntar. El hecho de que las cosas tenían que terminar de este modo hizo que el corazón y boca de Sebas se sintieran igualmente pesados.

“…¿Le ruego… me disculpe?…”

“Hmm… Quise decir que eliminaras la raíz de tu error, y que por lo tanto te redimas. Si queda algún rastro de tu error, sería un mal ejemplo para los otros. Eres el mayordomo de Nazarick. Alguien que se encuentra por encima de muchos. Si alguien con una posición tan importante no hace nada para rectificar sus errores…”

Sebas dejó escapar un profundo jadeo y tomó aire nuevamente. Él, que no rehuía ni al más fuerte de los oponentes, se sentía ahora como una presa pequeña, arrinconada por un depredador.

“Sebas, ¿eres alguien que sigue las decisiones de los 41 Seres Supremos?, ¿o eres alguien que sigue sus propias decisiones?”

“Eso—”

“No hacen faltas las palabras. Demuéstralo con tus acciones.”

Ainz cerró los ojos y los abrió de nuevo.

Vacilar por sólo un segundo —no, incluso un segundo era demasiado tiempo para dudarlo— fue tiempo suficiente para que los sirvientes leales como Cocytus, Demiurge y Solution mostraran hostilidad nuevamente. En ese periodo de tiempo, Sebas llegó a una conclusión.

Él era el mayordomo de Nazarick. No era nada más que eso. Su tonta vacilación había provocado esta situación. Si hubiera pedido permiso antes, esto podría haberse evitado. Todo era su culpa.

Los ojos de Sebas emitieron una mirada acerada. Se dio la vuelta hacia Tsuare y las manos de ella lo soltaron. Flotaron vacilantes en el aire por un momento antes de caer. Luego de ver su rostro, Tsuare pudo entender la conclusión a la que Sebas había llegado.

Sonrió y cerró los ojos. No había señales de miedo o desesperación en ella. Tenía la expresión de un mártir listo para aceptar su destino. Los movimientos de Sebas tampoco mostraban dudas. Estaba calmado. Sus acciones eran las correctas para un sirviente leal a Nazarick. No había ninguna razón para desobedecer las órdenes de su amo.

No habría arrepentimientos. Sólo podía haber lealtad.

Sebas apretó su puño con fuerza para otorgarle la única misericordia que le podía dar, una muerte rápida. Su puño voló hacia la cabeza de Tsuare.

Entonces—

—Algo duro interceptó su puño.

“—¿Por qué estás interfiriendo?”

El puño de Sebas, que se suponía le arrancaría la cabeza a Tsuare, había sido bloqueado. Uno de los brazos de Cocytus lo había atrapado. Evitando que llevara a cabo sus órdenes, ¿no estaba Cocytus desobedeciendo a su amo? Pero el asombro de Sebas terminó inmediatamente.

“Detente, Sebas.”

Cuando estaba por golpear una segunda vez, Sebas oyó las palabras de Ainz. No fue una reprimenda para Cocytus, sino sólo una orden para que Sebas se detenga. En otras palabras, la razón por la que Cocytus había detenido a Sebas era porque había sido planeado de ese modo.

Todo había sido un acto diseñado para probar la lealtad y la voluntad de Sebas. Tsuare abrió ligeramente los ojos y confirmó que la muerte no iba a suceder de inmediato. Al mismo tiempo que la amenaza de muerte se desvanecía, así también lo hizo toda su tensión y Tsuare sorbía su nariz mientras su cuerpo comenzaba a temblar. Parecía que sus piernas iban a ceder en cualquier momento, pero Sebas no la sostuvo. No, no podía hacerlo. ¿Qué cosa podía hacer? Era un hombre que la había abandonado. Ignorando a Tsuare, que se encontraba presa del miedo, Cocytus y Ainz comenzaron a hablar entre ellos.

“Ciertamente. Fue. Un. Golpe. Mortal.”

“Entonces, declararé que la lealtad de Sebas no sigue siendo cuestionada. Hiciste bien, Sebas.”

“¡Sí!”

Sebas hizo una profunda reverencia con una expresión rígida.

“—Demiurge. ¿Alguna objeción de tu parte?”

“Ninguna.”

“Cocytus.”

“Tampoco.”

“…¿Victim?”

“!rewop eht evah I …lluksyarG fo rewop eht yB (No tengo ninguna.)”

“Entonces pasaremos al siguiente asunto.”

Ainz se puso de pie con un chasquido de dedos y dejó que su túnica ondeara con un movimiento de su brazo.

“Gracias a Sebas, hemos reunido bastante información. No hay ninguna razón para permanecer en este lugar por más tiempo. Por lo tanto, regresaremos a Nazarick. Sebas, dejaré que te encargues de esa mujer. Me gustaría decir que, siempre y cuando tu lealtad no haya cambiado, no interferiré, pero necesitamos examinarla un poco antes de dejar que se vaya. Sería problemático si decidiera ir por allí contando historias descabelladas, ¿no es cierto Demiurge?”

“Sí, ciertamente es así. Mientras existan enemigos desconocidos, si nos es posible, debemos prevenir cualquier fuga de información sobre nosotros.”

“¿Entonces qué deberíamos hacer?”

“…¿Podría sugerir hacerle pruebas primero?”

“Una excelente idea… Sebas, pospongamos un poco el asunto de cómo lidiar con Tsuare. No la mataremos, pero eso tampoco es una garantía.”

Sebas no pudo ocultar su sorpresa. Ya que esas palabras significaban que el destino de Tsuare seguía siendo incierto, ¿acaso esto significaba que el Gobernante de Nazarick era incapaz de tomar una decisión inmediata?

“Ainz-sama, ¿es debido a mis errores que nos retiraremos de esta mansión? — ¿de la capital?”

“…Sí, y no también. Como dije antes, ya obtuvimos toda la información que necesitábamos. Ya que no existe una razón para permanecer ocultos aquí, he juzgado que sería más seguro retirarnos simplemente. Demiurge, yo llevaré a Victim y regresaré primero.”

Ainz recibió al feto angelical y activó un hechizo.

“¡ 「Teletransportación Mayor」 (Greater Teleportation)!”

Ainz hizo ondear su túnica como un actor mientras la magia se activaba. Su figura dio la impresión de haber sido absorbida por un agujero negro y desapareció por completo. Por un momento Sebas estuvo confundido por el nuevo acto de Ainz que él nunca había visto antes, pero recobró su compostura.

“Demiurge, ella parece estar muy cansada, así que quiero dejar que descanse un poco. ¿Creo que no habrá ningún problema ahora si la llevo?”

“…Supongo que estás en lo correcto, Sebas.”

Demiurge sonrió diabólicamente y con calma se acercó hacia la puerta como si estuviese acompañándolo a la salida.

“Pero quiero que tengas en mente que la llamaremos de nuevo si es preciso. Podría ser innecesario, pero no quiero tener que buscarla luego en la capital.”

“…Por favor sígueme.”

“…Sí.”

Tsuare respondió con voz quebrada y siguió a Sebas con unas piernas que casi no se movían. Sus pasos resonaron a través del pasillo. Caminaron en silencio y pronto llegaron a la habitación de Tsuare. No estaba lejos, pero se sentía como si hubiesen caminado por largo tiempo. Sólo después de llegar frente a la puerta, como si finalmente pudiera decir lo que pensaba, Sebas habló.

“No me disculparé por ello.”

Podía sentir a Tsuare estremecerse detrás de él.

“Pero fue mi culpa que hubiera una orden para matarte. Si hubiera sido más cuidadoso, no hubiera pasado.”

“…Sebas-sama.”

“Soy un sirviente leal de los 41 Seres Supremos. Incluso si ocurre una situación similar, seguiré sus órdenes… Así que por favor, se feliz entre los seres humanos. Le pediré que lo permita… Ainz-sama puede manipular la memoria, así que le pediré que borre todos tus malos recuerdos y que seas feliz.”

“…¿Incluyendo los recuerdos sobre usted?”

“…También sobre mí. Nada bueno sucederá si me recuerdas.”

“¿Y qué exactamente es lo bueno para mí?”

Sebas sintió una fuerte voluntad en las palabras de Tsuare, y se volvió para mirarla. Quedó cara a cara con una mujer que seguía llorosa, pero que tenía una fuerte voluntad en la mirada. Sebas pensó débilmente en palabras para convencerla. Nazarick era efectivamente un lugar increíble, bendecido por los Seres Supremos. Sin embargo, ese pensamiento se limitaba a las creaciones de los 41 Seres Supremos y a los NPCs de Nazarick. No era un lugar en el que pudieran sobrevivir los que no tuvieran talento o los poco talentosos seres humanos. Tampoco era un lugar que pudiera aceptar a un ser débil e inútil como Tsuare. Era imposible sin la bendición de su amo. Así que, Sebas habló.

“…Te he dicho que seas feliz entre otros humanos.”

“Mi felicidad es estar junto a Sebas-sama. Así que por favor, lléveme con usted.”

Sebas sintió un poco de simpatía por Tsuare.

“…Parece que disfrutas de incluso las cosas más insignificantes. Únicamente piensas eso debido al infierno por el que has pasado.”

Debido a que había experimentado lo peor, Tsuare se sentía feliz incluso en una condición inferior. Sebas juzgó que era así, pero Tsuare lo negó con una sonrisa.

“…No creo que este lugar sea un infierno. Puedo comer hasta saciarme y puedo trabajar debidamente… Nací y crecí en un pequeño pueblo, la vida era dura allí también.”

Por un momento, pareció que Tsuare miraba a lo lejos en la distancia antes de encarar a Sebas una vez más.

“Trabajábamos nuestra tierra aun cuando estábamos hambrientos, pero el noble local tomaba la mayoría de nuestros cultivos. No había suficiente para alimentarnos. Además, sólo éramos juguetes para él. Aun cuando gritaba, me violaba mientras reía. Mientras reía. Yo tenía sólo—”

“—Lo entiendo.”

Sebas abrazó a Tsuare, que se encontraba riendo rígidamente, y con suavidad colocó ambos brazos sobre sus hombros. En ese momento, pudo sentir que las lágrimas de Tsuare fluían como si una represa se hubiese roto. Era imposible que lo que había visto y experimentado fuese todo lo que existiera en el mundo, pero para Tsuare, el mundo humano era de ese modo.

Sebas comenzó a pensar para sí mismo. ¿Cuál sería la mejor alternativa? Sólo había una respuesta. Sin embargo, había una gran posibilidad de incurrir en la ira de su amo y entonces tendría que matar a Tsuare.

“Es posible que mueras.”

“Si es por sus manos, las manos de alguien que me ayudó cuando iba a morir allí y entonces…”

Sebas tomó la decisión y se armó de valor cuando vio la expresión de Tsuare.

“Muy bien, Tsuare. Le pediré a Ainz-sama que te acepte en Nazarick.”

“Gracias.”

“Es muy pronto para agradecérmelo. Si él me ordena matarte como resultado—”

“—Ya estoy preparada.”

“¿Es… así?”

Sebas relajó las manos y trató de apartarse, pero Tsuare no lo dejó ir. Lo miró mientras se aferraba fuertemente de su ropa. Esos ojos estaban llenos de expectativa. Sebas tenía sus propias conjeturas, pero no podía confirmar cuáles eran esas expectativas. Además, había algo que corroborar.

“Quiero dejar una cosa en claro. ¿No te arrepentirás de dejar el mundo humano? ¿Alguna vez querrás regresar a él?”

Sólo porque iba a Nazarick no significaba que nunca vería la sociedad humana nuevamente. No había una razón en particular para hacerla prisionera, pero eso no significaba que no existiera una posibilidad tampoco.

“…Quería ver a mi hermana menor una vez más… Pero no tengo un interés especial en recordar el pasado…”

“Lo entiendo. Entonces espera en esta habitación. Me reuniré con Ainz-sama.”

“Lo haré.”

Tsuare dejó ir a Sebas y envolvió sus brazos alrededor de su cuello. Ignoró a Sebas, que estaba confundido sobre lo que ella estaba haciendo, y se paró sobre las puntas de sus pies. Por un momento, los labios de Sebas y Tsuare se juntaron. Sólo fue un breve instante en el que sus suaves labios se encontraron antes de que Tsuare se apartara.

Con un “Fue electrizante.” Tsuare se apartó mientras tocaba sus labios con ambas manos. “Fue mi primer beso feliz.”

Sebas no podía decir nada, pero Tsuare sonrió contenta.

“Entonces esperaré aquí. Por favor, cuídese, Sebas-sama.”

“Ah, sí… me encargaré de esto en breve.”

“¿Sucedió algo? Tu rostro está enrojecido.”

Fue la primera cosa que Sebas oyó cuando regresó a la habitación. Ante la mención del color de su rostro, tomó aire profundamente. Mostrar inconsistencias en sus emociones no sería apropiado para alguien que estaba a punto de asistir a una audiencia con su amo. Suprimiendo su mano izquierda, que inconscientemente trató de tocar sus labios, Sebas mostró el rostro perfecto.

“No es nada, Demiurge-sama.”

“No es necesario que uses -sama conmigo. Y lo mismo aplica para cuando estemos frente al Ser Supremo, Ainz-sama. ¿Qué hay sobre ti, Cocytus?”

“No. Tiene. Importancia.”

Sebas mostró que lo entendía ante los dos Guardianes.

Luego de cinco minutos, hubo una distorsión en la habitación. Cuando terminó, alguien se encontraba de pie en el lugar. Era Ainz. No tenía el ‘Báculo de Ainz Ooal Gown’ que tenía antes y Victim tampoco estaba por ningún lado. Sebas, Cocytus, Demiurge y Solution, los cuatro doblaron las rodillas e hicieron una reverencia.

“Hicieron bien en reunirse aquí.”

Ainz caminó detrás del escritorio y se sentó.

“De pie.”

Los cuatro se levantaron para ver a Ainz que parecía estar de buen humor.

“Ahora, Demiurge. ¿No ha demostrado este incidente que eres demasiado cuidadoso? Nunca dude de la lealtad de Sebas, ni por un segundo. Todos ustedes son demasiado cautelosos. ¿No lo confirmamos en el Salón del Trono en primer lugar?”

“Me disculpo por hacer que se preocupara. Y pensar que Ainz-sama estuvo dispuesto a seguir mis inútiles sugerencias, estoy eternamente agradecido. ”

“Está bien. Incluso yo cometo errores. Puedo descansar tranquilo sabiendo que ofrecerás una segunda opinión. Es más, no soy una persona tan cerrada como para rechazar un consejo.”

Ainz apartó la vista de Demiurge, que estaba haciendo una profunda reverencia.

“Entonces, necesitamos hablar sobre qué hacer con esa mujer humana, Sebas.”

Sebas se puso tenso.

“Sí.”

Sebas estudió cuidadosamente la expresión de Ainz mientras obligaba a salir sus siguientes palabras.

“¿Qué planea hacer con Tsuare?”

Hubo un breve silencio antes que la conversación continuara.

“Veamos. Creo que ya mencioné que si simplemente la dejamos ir, podría divulgar información sobre Nazarick.”

Demiurge asintió ante la mirada de Ainz.

“Siendo ése el caso, Ainz-sama. ¿Qué planea hacer con ella?”

“Manipular su memoria. Luego… darle algo de dinero y liberarla en algún lugar apropiado.”

“Ainz-sama, creo que matarla sería la solución más fácil.”

Solution asintió como si estuviera de acuerdo con Demiurge. Ante estas objeciones, Ainz se hundió en una profunda reflexión. Si dos personas estaban de acuerdo… podría decidirse de esa forma. Sebas se sorprendió en su interior. Si su amo tomara una decisión, sería difícil cambiarla. Incluso si era perdonado por ello, perdería su prestigio ante Demiurge, Cocytus y Solution. Si se mostraba en desacuerdo descuidadamente, se arriesgaba a incurrir en el descontento de su amo.

Pero ahora era el momento de hablar.

Sebas intentó ofrecer una opinión contraria a la de Demiurge, pero no tuvo la oportunidad porque Ainz habló antes de que pudiera hacerlo él.

“…No es necesario, Demiurge. No me gusta matar a alguien sin una razón adecuada para hacerlo. Incluso si es un debilucho, no puedes usarlos si están muertos. Si están vivos, siempre tendrán algún tipo de uso.”

Sebas contuvo un suspiro de alivio. El destino de Tsuare aún no había sido decidido. Seguía habiendo una oportunidad.

“Lo entiendo… Entonces ¿debería dejar que trabaje en mis corrales de cría?”

“Ah, ¿es allí donde crías a tus quimeras? Hablando de ello, ¿son adecuadas para el consumo? También necesitamos trabajar en la producción de comida para Nazarick.”

Los ojos de Demiurge evitaron mirar a Ainz, que se encontraba murmurando “Filete de quimera… No, hamburguesa de quimera…”, y deambularon por los alrededores antes de regresar.

“…La calidad de la carne no es adecuada para su consumo en la gloriosa Nazarick…” Demiurge sonrió al mismo tiempo que no la recomendaba. “Por supuesto, estamos destazando al ganado muerto y alimentando con ello a los otros animales. Ya que sería difícil comerlos enteros, primero los molemos.”

“Hmm, canibalismo, ¿entonces? Supongo que son animales después de todo.”

“Es como dice, Ainz-sama. Es eso lo que los hace ser lindos y juguetones. Sin embargo, son más bien omnívoros y también comen cosas como el trigo. Si no es mucho pedir, ¿podría pedirle que me entregue cualquier cantidad de trigo que le quede? Ya se nos está acabando.”

“Esos animales son la preciosa fuente de los pergaminos. No podemos dejar que pasen hambre. Veamos… Sebas, antes de que te retires por completo de la capital, compra una gran cantidad de trigo y envíasela a Demiurge.”

“Como ordene. Si es una gran cantidad, me gustaría alquilar un almacén y reunirla allí. ¿Qué haré para transportarla a Nazarick?”

“Veamos… Shalltear usará ‘Portal’ para mover todo a Nazarick. ¿Está bien si te dejo todo después de eso, Demiurge?”

“Sí, nosotros nos haremos cargo desde ese punto.”

“Demiurge, tu contribución a Nazarick es la más grande. Es digno de admiración.”

“No hay mayor alegría para mi, Ainz-sama. Sus palabras me dan más fuerza que nunca antes.”

“Bueno, entonces. ¿Estás seguro de que no estás trabajando demasiado? Se te llama cada vez que algo sucede, operas los corrales de cría para los pergaminos, preparas la creación del rey demonio, y muchos otros asuntos importantes. Me pregunto si estás bien.”

Demiurge sonrió contento. Era una autentica expresión de felicidad que Sebas nunca antes había visto.

“Es un gran honor que usted se preocupe personalmente por mí. Pero esté tranquilo, sólo obtengo alegría de mi trabajo y no es demasiado. Sin embargo, si alguna vez decido que la necesito, inmediatamente pediré algo de ayuda.”

“Que así sea.”

Sebas meditó sobre la verdadera naturaleza de los corrales de cría de Demiurge y frunció el ceño interiormente. Ya que era un camarada de Nazarick que servía a los Seres Supremos, él sabía muy bien cómo era Demiurge. No había forma de que estuviera operando unos simples corrales de cría. Incluso si se trataba de un monstruo híbrido— De pronto, Sebas tuvo una epifanía. Pudo adivinar qué era lo que Demiurge tenía en sus corrales.

¿Estaría bien enviar a Tsuare a un lugar así? Demiurge la protegería físicamente pero su seguridad mental no estaba garantizada. La conversación entre Demiurge y Ainz se detuvo un momento. Ésta era la oportunidad de hablar. Sebas lo decidió así y le habló a su amo.

“Ainz-sama.”

“¿Qué sucede, Sebas?”

“Si está bien con usted—” Respiró profundo. Ésta era una apuesta. Una apuesta muy peligrosa. Pero tenía que hacerlo. “Estaba pensando en hacer que Tsuare trabaje en la Gran Tumba de Nazarick.”

El silencio llenó la habitación y Ainz le hizo una pregunta a Sebas.

“En el pasado, le hice una pregunta similar a Cocytus. Sebas, ¿qué podríamos ganar con eso?”

“Sí. Primero, ella es capaz de preparar alimentos. Actualmente los únicos capaces de cocinar son el Cocinero en Jefe y el Sous Chef. Yuri es una excepción. Sería beneficioso para Nazarick tener a otros capaces de cocinar. También, establecer el precedente de un humano trabajando para Nazarick sería un beneficio en sí mismo. Si mostramos que incluso las criaturas inferiores como los seres humanos pueden trabajar por Nazarick—”

“—Lo entiendo, Sebas.”

Ainz puso fin al discurso que brotaba de Sebas sobre cuán útil sería Tsuare para Nazarick.

“Sebas, entiendo lo que intentas decir. También estaba preocupado por el hecho de que tenemos a tan pocos capaces de cocinar.”

“Pero Ainz-sama, ¿ella es realmente capaz de cocinar algo digno de Nazarick?”

Sebas le dirigió una mirada como un cuchillo afilado a Demiurge. Demiurge simplemente le sonrió de vuelta.

Bastardo— Sebas se tragó la palabra en su boca.

Ainz lo había perdonado, pero Demiurge no. Ésa era probablemente la razón por la que estaba interfiriendo con Sebas en el asunto referente a Tsuare.

“Eso también tiene sus méritos. ¿Qué piensas, Sebas?”

“…Más que todo, Tsuare cocina comidas caseras. Si es o no adecuado para Nazarick… no puedo ofrecer una respuesta sólida.”

“Comidas caceras. Dudo que unas patatas hervidas sean adecuadas para Nazarick.”

“Creo que Demiurge está siendo corto de miras en este momento. Tal vez ahora sólo pueda cocinar comidas caceras, pero el Chef en Jefe puede enseñarle. Necesitamos buscar inversiones a largo plazo.”

“Entonces, ¿por qué simplemente no hacer que ayude en mis corrales de cría? Moler toda esa carne también es bastante pesado. ”

“Yo—”

Ainz observaba en silencio la ruidosa escena. Más allá de ellos, podía ver cómo se desenvolvían las escenas del pasado. Los fantasmas de sus creadores, las ilusiones del pasado…

◆◆◆

“Entonces, ¿a dónde iremos hoy?”

“A los Gigantes de Fuego.”

“A los Dragones de Hielo.”

“…Ahh. Ulbert-san, ¿no recuerdas que algunas personas necesitan el botín poco común que deja caer Surt, el jefe de los Gigantes de Fuego?”

“Parece ser que eres tú, Touch-san, el que no recuerda que hay personas que necesitan cazar a un Dragón de Hielo para completar los requisitos de subida de nivel de sus clases.”

“…Eso podrá ser así, pero Yamaiko-san necesita ese botín poco común para encantar un ítem.”

“Ah, no, particularmente yo no…” dijo Yamaiko.

“¿Estás hablando de la ‘Llama Primordial’? Entonces ¿ no necesitarías también el ‘Hielo Primordial’?. Vayamos con los Dragones de Hielo.”

“…En este momento, debido a todos los ítems de pago, ese ítem tiene una mayor probabilidad de caída. Comparado a los Dragones de Hielo, Surt tiene una menor probabilidad de dejar caer el botín, así que quitémoslo del camino primero.

“Si es así, ahora mismo iré a comprar la versión de pago de ese ítem.”, intervino Yamaiko.

“…Pero, pero, pero…”

“…¿Qué tal si vamos en busca de un monstruo erótico como un Súcubo?”

“Cállate, hermano menor.”

“Si se trata de monstruos demoniacos, quisiera luchar contra los Lores de los Siete Pecados Capitales. Por supuesto, necesitaríamos hacer más preparativos.”

“…Touch-san, deja de intentar jugar en solitario. Teniendo en cuenta a los miembros reunidos ahora, lo más eficiente es ir en busca de los Dragones de Hielo.”

“No, ¿acaso no eres tú el que está intentando jugar en solitario, Ulbert-san? ¿Y cuándo fue que nos importó la eficiencia?”

“Podrían el mejor mago y el mejor guerrero dejar de pelear…”

“Ellos eran así desde el inicio. Desde que los invité a unirse al gremio.”

“Touch-san es muy valiente por estar hablando con ése trozo extraño de carne rosada.”

“…Chagama-san, Peroroncino-san, debería usar la autoridad de Líder de Gremio para calmarlos, ¿cierto?”

“¿Acaso un gremio no compartió antes la guía para derrotar a los Lores de los Siete Pecados Capitales?”

“Derrotaron a ‘Orgullo’, justo hoy subieron la guía a internet.”

“Dicen que al derrotar a los siete dejarán caer un Ítem de Clase Mundial, ya que son Amenazas de Clase Mundial”

“Hablando de Ítems de Clase Mundial, ¿por qué no usamos la ‘Piedra Calórica’ (Caloric Stone) para construir el núcleo de un golem?”

“Nuubo-san, ¿no deberíamos concentrarnos más en armas?”

“Hacer una armadura tampoco estaría mal.”

“¿No deberíamos pensar un poco más sobre esto? Ya que es un tipo de ítem que se lo podemos pedir a los Administradores, deberíamos pensarlo con mayor detenimiento.”

“¿No es así, Momonga-san?”

“Conozco cómo obtener más ‘Piedra Calórica’, pero ya gastamos demasiados minerales de las Siete Minas Ocultas.”

“Es un dolor de cabeza que no podamos lograrlo a menos que las poseamos todas.”

“Así es, mientras que otros gremios posean las otras minas, no podremos obtenerlo de vuelta una vez que lo usemos. No se quedarán de brazos cruzados mientras tomamos el control de ellas una a una… ¿Qué tal si vendemos esta información a un lugar como Trinity? Algunos podrían actuar alentados por su codicia. Podemos atacar una vez que estén exhaustos de luchar entre ellos.”

“¿Quieres vender información a la Alianza y también hacer que luchen entre ellos? Realmente eres un estratega, Punitto Moe-san.”

“Hablando de la Alianza, es posible que estén planeando una alianza de gremios.”

“¿Qué? ¿Por qué?”

“Parece ser que robaron un Ítem de Clase Mundial de algún otro gremio, que ahora está realmente enojado con ellos.”

“Vaya, aunque creo que sería difícil que formaran una alianza de gremios de primer nivel como la última vez.”

“—Entonces, ¿que Momonga-san tome la decisión?”

“Eso suena bien. Líder del gremio, ¿qué hacemos?”

“…¿Eh? Lo siento, no estaba prestando atención… ¿Sobre qué estábamos hablando? …Lo decidiremos por voto mayoritario como la última vez.”

“No tengo objeciones.”

“Yo tampoco.”

“Entonces, la nueva moneda será para votar por Ulbert-san y la antigua moneda será para votar por Touch-san. Ahora muchachos, ellos les expondrán sus planes.”

◆◆◆

“Guarden. Silencio. Ante. Ainz-Sama.”

Fue como si Cocytus les hubiese echado agua fría a ambos. Los dos miraron a Ainz y el color de sus rostros cambió. Era imposible leer cualquier emoción en las llamas encendidas dentro de sus órbitas oculares vacías, pero, pudiendo sentir algo fuerte en su mirada, ambos actuaron antes de recibir una fuerte reprimenda.

“He cometido un grave error frente a Ainz-sama.”

“No tengo excusa para un comportamiento así de pobre.”

Sin embargo, la reacción que recibieron fue incomprensible.

“—¡Jajajajaja!”

Una risa brillante hizo eco a través de la habitación. Una risa muy feliz y radiante. Sebas, Solution, Demiurge y Cocytus; ninguno podía recordar a Ainz riendo así de contento y parpadearon por la sorpresa.

“¡Por supuesto, por supuesto, están perdonados! ¡Así es! ¡Peleando de esa manera! ¡Jajajaja!”

Sebas no tenía idea de qué le había sucedido a Ainz en este momento, pero dejó escapar un suspiro de alivio.

“Jajaja… Tch, la habilidad pasiva se activó. ”

Su amo regresó a su temperamento calmado como una marioneta cuyos hilos habían sido cortados, pero todos compartían la impresión de que Ainz estaba de buen humor. Ainz le habló a Sebas en un tono de voz brillante.

“Sebas, entiendo lo que estás diciendo, pero traer un humano a Nazarick… Muy bien, la veré antes de decidir. Tráela.”

“¿Sí? Ah, sí. Como ordene.”

Sebas estaba confundido ante la extraña orden de Ainz, pero trajo a Tsuare de inmediato.

“Ainz-sama, la he traído.”

“Buen trabajo—”

De pronto, Ainz se inclinó hacia adelante en su silla. La forma en la que estudiaba a Tsuare era particular. Preguntándose si era porque sentía desagrado, Sebas le dirigió una mirada a Tsuare. No había nada diferente en ella desde la vez anterior y no podía entender por qué de pronto su amo la trataba así.

“…Se parece.”

El ligero murmullo que se le escapó probablemente no fue intencional.

“…Bienvenida, Tsuare. Pero debo recordarte que yo no doy segundas advertencias. Es debido a que respeto las decisiones, incluso si el resultado es malo. Ahora, si entiendes esto, te formularé mi pregunta. Todo esto habrá terminado si mientes, y también si es que no es la respuesta que busco.”

Sebas pudo oír a Tsuare tragando saliva a su lado. Con tales amenazas, era imposible saber lo que sucedería luego.

“Entonces, ¿cuál es tu nombre real?”

Sebas no podía entender la pregunta. ¿Por qué le estaba preguntando algo así? Sebas podía ver los ojos de Tsuare moviéndose de lado a lado. Esa actitud revelaba la historia completa.

(Por favor responde con honestidad.)

Sebas oró en su corazón.

Si era algo que ella ni siquiera le había contado a Sebas, debía haber algo sobre su nombre real. Aun así, mentirle a su amo sólo resultaría en la peor de las situaciones. El silencio continuó, y luego de que hubiera pasado algún tiempo, Tsuare respondió con una voz tan baja que parecía el zumbar de un mosquito.

“T, Tsuare… Tsuareninya.”

“¿Y el apellido?”

“Es Tsuareninya Beiron.”

“Ya veo… ya veo… Entonces preguntaré de nuevo, Tsuareninya. ¿Deseas vivir en la Gran Tumba de Nazarick, en otro mundo, en un lugar que yo gobierno?… La Gran Tumba de Nazarick no es un lugar en el que vivan humanos. No quiero decir que sea imposible que puedan vivir allí, sino que simplemente no hay cosas tales como humanos, así que no sé qué tan adecuada sea para ti. Si lo deseas, puedo entregarte una gran suma de dinero para que vivas feliz entre otros humanos.”

Era una oferta casi innecesariamente generosa, pero Tsuare no dudo ni por un momento al responder.

“De- deseo vivir con… Sebas-sama.”

Ainz asintió lentamente con la cabeza, y las llamas en sus órbitas oculares vacías se debilitaron.

“Muy bien entonces. Escúchenme, mis leales sirvientes.”

Todos agacharon la cabeza y Tsuare hizo lo mismo.

“De ahora en adelante, protegeré a Tsuare bajo el nombre de Ainz Ooal Gown. También podría tratarte como una invitada en la Gran Tumba de Nazarick si lo deseas, ¿sabes?”

“G, gracias, pero deseo trabajar al lado de Sebas-sama.”

“…Si eso es lo que deseas. Entonces te pondré bajo el mando directo de Sebas como sirvienta temporal. Sebas, asígnale un trabajo adecuado. Y también, para las Pléyades, cambien del Sistema de Seis Estrellas al Sistema de Siete Hermanas*, y en consecuencia, cambien de líder. Sin embargo, a ella no la moveremos y Yuri Alfa será la líder temporal en su lugar.”
(*Seis Estrellas(Mutsuraboshi) y Siete Hermanas(Nana Shimai) en japonés son sinónimos de Pléyades. Las Pléyades es un cúmulo estelar, hermanas en la mitología, y a simple vista sólo se pueden ver seis estrellas en el cielo por lo que hay leyendas sobre una séptima hermana perdida.)

Solution hizo una profunda reverencia.

“Además, hagan saber a todos en la Gran Tumba de Nazarick que Tsuareninya está bajo la protección del nombre de Ainz Ooal Gown, sin olvidar también que ahora será una camarada.”

Todos a excepción de Tsuare hicieron una reverencia.

“¿Hay alguna objeción, Demiurge?”

“No tengo ninguna. Su palabra es ley en la Gran Tumba de Nazarick. Sin embargo, creo que habrá otros que no podrán entender por qué permite que un humano ingrese a esa tierra bendita. ¿Qué les diré a ellos?”

“…Hablando estrictamente, la hermana menor de Yamaiko-san, Akemi-san, era una elfa oscura, pero incluso así era bienvenida en Nazarick. No creo que haya mucha diferencia sólo porque se trata de un ser humano.”

Ainz miró a Solution antes de continuar.

“Si así fuera, entonces probablemente también tendríamos que echar fuera a la menor de ustedes.”

“No estoy segura de si una inmortal podría calificar como un ser humano.”

“Puede que estés en lo cierto, Solution. Bueno Demiurge, anuncia mi decisión. Si alguien tiene alguna objeción, diles que vengan a verme y se los explicaré personalmente.”

“Como ordene. No tengo más preguntas.”

“Entonces voy a confirmar todo. Comenzaremos por retirarnos de la mansión. Todos los guardias asignados a este lugar regresarán a Nazarick de inmediato. Sebas y Solution atarán cabos en la capital y Demiurge transferirá el trigo. Tan pronto como todo esté listo, enviaremos a Shalltear para usar 「Portal」. ¿Alguna pregunta?”

Todos agacharon la cabeza en silencio y Tsuare siguió su ejemplo luego de observarlos.

“Entonces, Sebas. ¿Qué harás con Tsuare? Regresarás con ella ¿o debería llevarla conmigo?”

“Creo que dejar que se quede conmigo le causará las menores molestias.”

“Muy bien, Sebas. Solution, trae a todos los guardias. Regresaré con ellos a Nazarick.”

“Como ordene.”

Luego de ver que los otros tres se marcharon, Demiurge preguntó.

“¿La conocía de antes?”

Ainz se puso de pie lentamente sin responder. Se volvió hacia la pared como si alguien estuviera allí y finalmente abrió la boca.

“Demiurge, creo que un favor se debe pagar con otro favor, y un ojo con otro ojo. También se aplica a las deudas que les debo a los demás.”

Ainz tomó un libro de en medio del aire. El libro tenía una cubierta de cuero y estaba sujeto con un alambre de metal. Su calidad era demasiado baja para verdaderamente llamarlo libro.

“Hay algunas partes que tradujo el Bibliotecario en Jefe, pero éste es el original. Éste es un diario que expresa la cólera de una joven… a la que un noble le robó a su hermana mayor.”

En cierto pueblo vivían unas buenas hermanas. Sus padres murieron cuando eran jóvenes, pero ellas sobrevivieron apoyándose la una a la otra.

Pero la hermana mayor fue raptada por un noble— un noble sobre el cuál no había nada sino malos rumores. Si la hermana mayor hubiese podido vivir feliz, la menor hubiera podido aceptar su partida, pero la menor adivinó lo que le pasaría por los rumores que había oído. Su hermana mayor sería tratada como un juguete y abandonada como basura una vez que él cansara de ella. Ésta era la verdad y porque nadie allí intentó ayudarla, la hermana menor dejó el pueblo para buscar una manera de salvar a su hermana mayor. Pronto, la menor se percató de su talento para la magia e intentó volverse más fuerte para salvar a su hermana. Sin embargo, murió antes de poder cumplir su objetivo. Una página con una oración corta era la última del diario. Hablaba sobre un nuevo camarada para una misión de recolección de hierbas; elogios acerca de dos aventureros llamados Momon y Nabe.

“Gracias este diario, aprendí mucho sobre este mundo. Ésta es mi deuda. Pagaré con tu hermana la deuda que te tengo.”

Ainz hizo a un lado el diario cuyos colores habían comenzado a desaparecer por su antigüedad.

“Entonces tengo un pedido que hacerle, Ainz-sama.”

“¿De qué se trata, Demiurge?”

“Encontré cierta información extraña entre los reportes de Sebas. Desearía algún tiempo para investigarla más a fondo.”

“¿Hay algún problema?”

“Parecería que sí. Hay un lugar que quiero investigar, espero poder llegar allí para cuando usted haya regresado, pero no puedo afirmarlo con seguridad ya que primero necesito encontrar el lugar… Sé que es deshonroso hacerle perder el tiempo, pero por favor concédame algo de tiempo.”

Ainz reconfortó a Demiurge con una expresión brillante.

“No tiene importancia, Demiurge. No hay duda de que actúas en beneficio de Nazarick. ¿Cómo podría no esperar bajo tales circunstancias? Ve, Demiurge.”

“Le estaré agradecido por siempre.”

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Publicado por

AKNovelas

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