Overlord – Volumen 4: Capítulo 5 (Parte 3)

Serie: Overlord.
Volumen 4: Los Héroes Hombres Lagarto.
Capítulo 5: El dios congelante (Parte 3).
Autor: Kugane Maruyama (丸山くがね).
Ilustrador: So-bin.
Traducción al español: Erb.


Capítulo 5: El dios congelante

Parte 3

“Una batalla esplendida.”

Ainz elogió a Cocytus que se encontraba arrodillado ante él.

“Gracias.”

“Eso podrá ser así, pero creo que entiendes claramente que les estábamos mostrando el látigo pero de ahora en adelante debes mostrarles sólo dulces. No comiences un reinado de terror.”

“Lo entiendo.”

Ainz asintió y miró a los otros Guardianes en el cuarto.

“Muy bien. Guardianes, escuchen bien. Ya dije en el Cuarto del Trono que el pueblo de hombres lagartos será gobernado por Cocytus. Si Cocytus necesita cualquier cosa, préstenle su ayuda. Cocytus, espero que puedas implantar lealtad hacia Nazarick en los corazones de los hombres lagarto… y proveerles de una educación de élite… Te dejo encargadas estas cosas… Hazme saber si requieres ítems especiales como ‘Pluma Celestial’ pero mientras tanto te prestaré algunos ‘Trajes de Poder’.”

En el juego Yggdrasil, era posible cambiar de raza, pero eso no significaba que se podía cambiar con sólo desearlo. Se requería cumplir diversas condiciones y el cambio sería irreversible.

Una de las condiciones era poseer un ítem específico. Por ejemplo, uno necesitaría el 「Libro de la Muerte」 para ser un lich. Convertirse en un imp requeriría de 「Semillas de Corrupción」. Y la 「Pluma Celestial」 que Ainz había mencionado era el ítem requerido para convertirse en un ángel.

Cambiar de raza podría ser posible en este mundo, era por eso que Ainz no pudo evitar compartir sus ideas.

“Buscaré su consejo cuando llegue el momento, Ainz-sama. ¿Podría preguntarle que planea hacer con esos hombres lagarto?”

“¿Qué hombres lagarto?”

“Sí, los dos hombres lagarto llamados Zaryusu y Shasuryu.”

(Los dos que habían luchado hasta el final. Sus cuerpos aún deberían de estar en los humedales. ¿Pero qué hay con ello?)

“Ya veo. Recupera sus cuerpos, los usaré como material para crear no-muertos con mi habilidad especial.”

“Eso sería una pena.”

“Hmmm, ¿qué quieres decir? ¿Tienen tanto valor?”

Cuando Ainz observó la batalla en el Espejo de Visión Remota, vio a Cocytus dominando absolutamente la batalla, no había otra cosa destacable.

“…Fueron débiles, pero pude ver su espíritu de guerrero y su temeraria determinación frente a alguien fuerte. Sería un desperdicio usarlos como materiales. Creo que se volverán incluso más fuertes, tal vez increíblemente fuertes. Ainz-sama, todavía no debería haber hecho experimentos relacionados a resucitar muertos, ¿qué le parece probarlo en ellos?”

(…¿Acaso le agradan esos hombres lagarto?)

Para ser sincero, Ainz no sabía que sentir cuando oía el término ‘espíritu de guerrero’. Había encontrado el término ‘intención de matar’ en novelas y manga, pero tampoco pensaba mucho sobre ello. Era justo como cuando Ainz le había hecho advertencias a Narberal, y ella había dicho ‘Ah, sí ya veo, oh~’, ese tipo de sentimiento. De manera similar, la resonancia entre guerreros era algo que Ainz no entendía.

Esto era porque Ainz podría verse de este modo ahora, pero originalmente era un simple trabajador de oficina. Si un ciudadano nacido en Japón entendiera el ‘espíritu de guerrero’, eso podría ser peligroso. Si fuera el ‘espíritu de un excelente trabajador de oficina’, él podría compréndelo un poco.

“Ya veo… en verdad es un desperdicio.”

Pero lo que el desconcertado Ainz pensaba en realidad era: ‘Incluso si dices que es una pena, no lo entiendo’.

Pero pensándolo con calma, Cocytus tenía razón en algo.

Ainz había estado pensando en hacer experimentos de resurrección en algún lugar, y sentía que llevar a cabo estos experimentos sería muy beneficioso. Y a comparación de las balbuceantes palabras de Cocytus en el Cuarto del Trono, él ahora podía proponer cosas clara y concisamente. Si esto era una señal de progreso, Cocytus había superado la prueba con creces.

Luego de pensarlo por un momento, Ainz recordó que tenía subordinados excelentes.

Recordó a los subordinados parados en silencio alrededor de él de un modo acorde al de un sirviente.

“Albedo, ¿qué es lo que piensas?”

“Mis pensamientos son los mismos que los de Ainz-sama.”

“…Demiurge, ¿qué piensas?”

“Creo que Ainz-sama estará en lo correcto.”

“… …Shalltear, ¿y tú?”

“Pienso lo mismo que Demiurge y espero la decisión de Ainz-sama.”

“… … …Aura”

“Sí, también pienso lo mismo que todos.”

“… … … …Mare.”

“Emm, emm, esto…, sí, también pienso lo mismo.”

Sus respuestas era casi lo mismo que no decir nada y le provocaron un dolor de cabeza a Ainz.

Luego de pensarlo detenidamente, Ainz llegó a una conclusión. Tal vez desde el punto de vista de los Guardianes, ellos no veían que hubiera ningún problema. Lo que también significaba que no habría ninguna consecuencia mayor sin importar la decisión que tomara.

Por supuesto esta respuesta dependía de las circunstancias actuales de cada Guardián. Podría haber problemas si la situación cambiaba.

Resumiendo, cuando un grupo de personas decía que cien millones era una cantidad pequeña de dinero, el problema era qué tan confiable era esa afirmación. Ésta era la diferencia en la percepción de valores.

(Un desperdicio de palabras… bueno, podría pensar que está bien resucitarlos ¿cierto? Voy a pensarlo un poco más, he cometido muchos errores recientemente.)

Sin otra alternativa, Ainz debía considerar los pros y los contras desde su propio punto de vista.

“…Hemos decidido gobernar a los hombres lagarto, ¿pero tienen a algún representante? ¿O a un grupo que pueda representarlos?”

“No, pero hay alguien apto para ser su representante.”

“¿Oh? ¿De quién se trata?”

“La mujer lagarto blanca que no tomó parte en la batalla. Ella parecía poseer el poder de los druidas.”

“¡Oh, esa! Mmm, eso podría funcionar…”

Si era ella, entonces podía ser útil, Ainz pensó. Él podría usarla para espiar la situación.

Sin embargo, llevar a cabo la idea que Ainz tenía en mente podría molestar a Cocytus, que gobernaría a los hombres lagarto. Así que, ¿qué debía hacer? Ainz de pronto tuvo un momento de brillantez.

(…¿No sería más rápido preguntar simplemente? Aunque hace un momento no obtuve respuestas útiles…)

Ainz compartió sus planes con Cocytus, y éste expresó estar de acuerdo.

Era difícil juzgar si Cocytus había dicho aquello sólo para acceder a los deseos de su amo, pero Demiurge y Albedo no habían mostrado reacciones extrañas tampoco cuando los había visto de reojo. Esto hizo que Ainz se relajara y le aseguraba que no debería haber problemas.

“Muy bien. ¿Cuánto tiempo requerirás para traerla aquí?”

“Perdón por mi insolencia, pensé que Ainz-sama preguntaría por ella, así que le ordené esperar en un cuarto cercano.”

Ainz no pudo evitar mirar a Demiurge y vio que éste agitaba la cabeza.

(Genial, lo manejó bien, sin recibir ningún orden y no parece ser idea de nadie más.)

Esta sensación debía ser lo que un superior siente cuando ve que uno de sus subordinados madura como había esperado. Ainz pensó esto con una expresión de satisfacción pero su cabeza era un cráneo así que su rostro realmente no se movió.

“No, no, bien hecho Cocytus. Perder el tiempo es una tontería, tu juicio fue acertado. Muy bien entonces, tráiganla.”

“¡Emm, por favor espere!”

“¿Qué sucede Aura?”

“No creo que un lugar lamentable como éste sea lo suficientemente bueno. Incluso aunque se trate de recibir a gente que se ha rendido a nosotros, es demasiado modesto para la posición de Ainz-sama. Siento que la reunión debe hacerse en el Cuarto del Trono de Nazarick.”

Todos los otros Guardianes a excepción de Mare asintieron suavemente.

“…Mis disculpas. ¡No me di cuenta de este punto, por favor perdóneme!” —Dijo Cocytus.

“Ahh…”

A Ainz nunca se le había ocurrido eso. Entonces pensó en cómo reaccionar y de pronto recordó algo. En ese caso…

“Aura.”

“¡Sí!”

“Te dije que este lugar que has construido, un lugar lleno de tus sentimientos y emociones, es tan bueno como Nazarick, ¿cierto? Lo dije en serio. Cocytus, tráela. Celebraré la audiencia aquí.”

“¡A-Ainz-sama!”

“No discutas, Aura.”

“¡Albedo!”

Aura protestó con el rostro enrojecido, diciendo “Por qué me detienes”. Sin embargo, Albedo simplemente miró a Aura antes de ignorarla y centrar la vista en la puerta. El que le respondió a la emotiva Aura fue Demiurge.

“…Cualquier cosa que Ainz-sama diga es ley. Ya que Ainz-sama dijo que este lugar es tan bueno como Nazarick…”

“…Entonces debe ser cierto.”

Continuó Shalltear.

(No creo que mis palabras sean leyes inamovibles. Aunque no quiero que piensen en mi de esa manera… pero sólo esta vez, fue de gran ayuda.)

“Aura, repetiré esto. Como uno de mis subordinados más confiables, uno de los Guardianes, este lugar en el pusiste tanto esfuerzo para construir está al mismo nivel que Nazarick. Es incluso verdad aunque los trabajos de construcción no estén terminados… ¿Entiendes?”

“…Ainz-sama, muchas gracias.”

Aura agachó la cabeza profundamente y los otros Guardianes hicieron lo mismo.

(No hay necesidad… de ser tan emocional… Esto es tan vergonzoso.)

“Bueno entonces, has que pase, Cocytus.”

“¡Sí!”

Un instante después, Cocytus trajo a una mujer lagarto de color blanco puro al cuarto.

La mujer lagarto se arrodilló ante Ainz y agachó la cara hacia el suelo.

“Di tu nombre.”

“Sí, Supremo Gobernante de la Muerte, Ainz Ooal Gown. Soy la representante de los hombres lagarto, Crusch Lulu.”

Qué increíble título. Ainz sentía curiosidad por saber a quién se le había ocurrido, pero actuó como un calmado rey y dijo:

“…Hmmm, mucho gusto.”

“Sí. Gown-sama, por favor acepte el juramento de fidelidad de nosotros, los hombres lagarto.”

“Hmmm…”

Ainz observó a Crusch de cerca.

Sus escamas eran bonitas. Brillaban fuertemente bajo la iluminación de la luz mágica. ‘Me pregunto cómo se sentirán si las toco’, Ainz sentía curiosidad académica.

Mientras la miraba de cerca, se dio cuenta que los hombros de Crusch estaban temblando. Cocytus debería de haber desactivado su aura de congelamiento, así que debía de haber otra razón para ello.

Ainz lo meditó un instante y encontró la respuesta, era obvio.

Si ella importunaba a Ainz, todos los hombres lagarto serían masacrados. Era por eso que tenía tanto cuidado en su forma de hablar. Para Crusch que estaba bajo una presión aplastante, el extraño silencio de Ainz plantó una semilla de terror.

Ainz no tenía el pasatiempo de sentir placer al abusar de los débiles. Si era por el bien de la Gran Tumba de Nazarick, él estaba dispuesto a hacer cualquier cosa sin importar que tan cruel fuera, pero no haría tales acciones destructivas innecesariamente.

“Los hombres lagarto estarán bajo mi dominio. Sin embargo Cocytus gobernará en mi lugar. ¿Alguna objeción?”

“Ninguna.”

“Eso es todo. Puedes irte.”

“¿Eh? ¿Eso es todo?”

Crusch dijo esto con una voz llena de sorpresa mientras continuaba agachada. Como una persona que habiendo recibido un pedido poco razonable estaba a punto de enloquecer en cualquier momento.

“Por ahora. Crusch Lulu. Tus hombres lagarto le darán la bienvenida a una nueva era de prosperidad. Las futuras generaciones de hombres lagarto estarán agradecidas de ser mis súbditos.”

“No nos atrevemos, ya estamos agradecidos con el Ser Supremo por mostrar misericordia incluso luego de que nos resistimos con violencia.”

Ainz se levantó del trono lentamente. Caminó al lado de Crusch, se puso de cuclillas y puso sus manos en los hombros de Crusch.

Ainz pudo sentir un temblor viniendo del cuerpo de Crusch.

“Tengo una tarea especial para ti.”

“Siendo una fiel sirvienta de Gown-sama, haré todo lo que pueda…”

“No como sirvienta, quiero que hagas algo por mí, a cambio de la resurrección de Zaryusu.”

Luego de decir el nombre que había oído de Cocytus, Crusch levantó la cabeza inmediatamente, su rostro torcido por la conmoción.

Alegre por haber acertado en el ‘premio gordo’, Ainz continuó observando a Crusch. Ella probablemente trataba de ocultarlo, pero su expresión era vacilante. Era difícil de juzgar sus emociones ya que sus expresiones faciales eran muy diferentes a las de los humanos, pero deberían darle algunas pistas.

“¿Es posible hace algo como eso…?”

“Soy el que controla la vida y la muerte. Para mí, la muerte es sólo un estado de existencia.”

Al oír que la voz de Crusch se desvanecía, Ainz continuó.

“Es lo mismo para venenos y enfermedades, pero no puedo extender la vida de los mortales.”

(Tal vez es imposible hacer eso por medios normales, pero con la ayuda de la magia de súper-nivel 「Deseo Ante Una Estrella」, probablemente podría hacerse… Aunque tal vez sería posible, mejor no decirlo en voz alta.)

“…¿Qué desea de mí, su humilde esclava?… ¿Mi cuerpo?”

Ainz perdió el habla.

“No, eso es un poco…”

Un reptil era demasiado. Ainz quería retroceder inmediatamente, pero se obligó a jugar su papel. Y sobre el sonido del rechinar de dientes que podía oírse viniendo de algún lado, por ahora simplemente decidió ignorarlo.

“¡Cof Cof! No. Es simple, quiero que vigiles de cerca por si hay ‘hombres lagarto pensando en rebelarse’.”

“No hay tales hombres lagarto.”

Ainz rio ante la respuesta llena de confianza de Crusch.

“No soy tan tonto como para asumir eso. No soy familiar con el modo de pensar de los hombres lagarto, pero usando a la raza de los humanos como ejemplo, la traición es algo común. Es por ello que requiero un agente en el lugar para que observe las cosas.”

El rostro de Crusch nuevamente se mostró inexpresivo, haciendo que Ainz entrara en pánico por dentro, preguntándose si el trato había fracasado. Había un plan que no implicaba la resurrección de Zaryusu, pero hacerlo tenía el objetivo de obtener una deuda de gratitud de Crusch. ¿Qué debería hacer si ella lo rechazaba aquí?

(No debo ser tan codicioso y acabar sin nada… Esto debe ser lo que quieren decir con ‘es inútil llorar por la leche derramada’.)

“…Ante ti yace la oportunidad de un milagro. Pero esta oportunidad no permanecerá aquí por siempre. Si no la tomas inmediatamente, podría perderse para siempre.”

Con un escalofrío, la expresión de Crusch cambió como un espasmo.

“No voy a usar irritantes rituales. Los hechizos de resurrección existen en este mundo ¿cierto? Eso es lo que voy a usar.”

“Eso es el legendario…”

Frente a Crusch que se acababa de tragar sus palabras, Ainz adoptó una actitud arrogante y dijo suavemente:

“Crusch. ¿Qué es lo más importante para ti? Quiero que lo pienses un poco.”

Mientras Ainz observaba, los ojos de Crusch comenzaron a vacilar, parecía estar viendo la ilusión de convencer a un cliente en una reunión de negocios.

Lo siguiente que Ainz debía hacer era dejar que Crusch entendiera que este milagro no sería un servicio gratuito. Proveer un servicio gratuito haría que otros tuvieran sospechas, pero serían más receptivos si él pedía un pago adecuado.

“Lo único que debes hacer es observar a tus compañeros hombres lagarto desde la oscuridad. Dependiendo de las circunstancias, tal vez tendrás que tomar decisiones difíciles. Para evitar una traición, usaré magia especial en el resucitado Zaryusu. Si creo que me has traicionado, lo mataré inmediatamente. Debe ser difícil para ti, pero la resurrección de Zaryusu no es algo que podrías obtener en un trato justo, ¿cierto?”

(En realidad no existe tal magia.)

Ainz actuó como si había dicho todo y se puso de pie lentamente. Luego abrió los brazos.

Ainz miró a la angustiada Crusch.

“Oh, cierto, le dirás esto en mi lugar al resucitado Zaryusu: ‘Lo reviví porque me es útil’. Te prometo no mencionar tu nombre. Entonces, Crusch Lulu. Escoge ahora. Ésta es la mejor oportunidad para tener de vuelta a tu amado Zaryusu. ¿Cuál es tu respuesta? ¿Sí? ¿O no? Escoge.”

Ainz extendió una mano hacia Crusch lentamente. Al mismo tiempo, les dijo a los Guardianes:

“No hagan nada incluso si se niega. Muy bien, ¿lista para responder ahora? ¿Crusch Lulu?”

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Publicado por

AKNovelas

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