Overlord – Volumen 4: Capítulo 1 (Parte 2)

Serie: Overlord.
Volumen 4: Los Héroes Hombres Lagarto.
Capítulo 1: Partida (Parte 2).
Autor: Kugane Maruyama (丸山くがね).
Ilustrador: So-bin.
Traducción al español: Erb.


Capítulo 1: Partida

Parte 2

La cabaña más grande en el pueblo —el salón de asambleas— era raramente usada. Ya que el líder de la tribu tenía autoridad absoluta en todos los asuntos casi nunca se celebraban reuniones. Realmente no tenían necesidad de este salón, pero en este día el interior de la cabaña se llenó de tensos clamores.

Muchos hombres lagarto se habían reunido, provocando que la espaciosa cabaña se sintiera encogida y asfixiante. Los guerreros, los druidas, los cazadores, el Consejo de Ancianos y Zaryusu, que era un viajero. Todos sentados con las piernas cruzadas, frente a Shasuryu.

Actuando en la capacidad de líder de la tribu, Shasuryu declaró el comienzo de la reunión y la primera en hablar fue la Druida Anciana.

El envejecido cuerpo de la druida mujer lagarto estaba cubierto de una pintura blanca que mostraba dibujos fantásticos. Aunque los símbolos tenían muchos significados, estos le eran desconocidos a Zaryusu.

“¿Todos ustedes recuerdan las nube negra que cubrió el cielo? Eso fue magia. Por lo que sé, existen dos hechizos para manipular el clima. Uno es llamado 「Controlar Clima」, es un hechizo del sexto nivel de magia. Podemos asumir con seguridad que ése no es el que fue usado ya que se trata de un nivel de magia que pertenece al reino de las leyendas. El otro es un hechizo de cuarto nivel llamado 「Controlar Nube」. Éste también es un hechizo que sólo un poderoso encantador mágico podría usar. Seríamos tontos en enfrentarnos a tal enemigo.”

Detrás de la Druida Anciana, otros druidas vestidos de forma similar asintieron con las cabezas estando de acuerdo.

Aunque Zaryusu entendió que tan poderoso era el hechizo del cuarto nivel, los otros hombres lagarto no lo hicieron y sus voces llenas de duda llenaron los alrededores.

Sin estar segura de cómo explicárselos, la Druida Anciana mostró una expresión perpleja antes de apuntar hacia un hombre lagarto. El que había sido nombrado se mostró confundido, apuntando hacia sí mismo también.

“Sí, tú. ¿Eres capaz de derrotarme?”

El hombre lagarto lentamente sacudió la cabeza.

Él podría tener alguna oportunidad si ambos lados usaran armas, pero si se incluía magia, las posibilidades de ganar eran realmente bajas. O mejor dicho, para un guerrero era casi imposible ganar.

“Sin embargo, yo sólo puedo usar magia hasta el segundo nivel.”

“Entonces, eso quiere decir que el enemigo es el doble de fuerte que tú.”

Ante esta pregunta tonta, la Druida Anciana suspiró y negó con la cabeza.

“No es tan simple. Frente a magia del cuarto nivel, incluso nuestro Jefe de la Tribu sería fácilmente asesinado.”

“Aunque esto no es absoluto” —Añadió la Druida Anciana con duda en su voz, luego cerró la boca.

Finalmente entendiendo el terror de la magia de cuarto nivel, el cuarto se sumió en silencio. En este momento, Shasuryu comenzó a hablar.

“Al final, lo que la Druida Anciana quiere decir es…”

“Escapar sería la mejor decisión. Incluso si lucháramos, no habría forma de ganar.”

“¡Qué es lo que dices!”

Luego del rugido fuerte y grave, un hombre lagarto alto se puso de pie. Tenía una contextura similar a la de Shasuryu y era el Jefe de los Guerreros.

“¡Huir sin siquiera dar pelea! ¡Escapar ante ése nivel de peligro es intolerable!”

“¿Qué es lo que tienes la cabeza? ¡Sería demasiado tarde si fuéramos a luchar!”

La Druida Anciana le dio una mirada asesina y se puso de pie abruptamente, frente a frente con el Jefe de los Guerreros. Ambos habían perdido la paciencia y emitían sonidos amenazantes. Justo cuando todos temían que la situación estaba a punto de pasar a mayores, una fría voz pudo oírse…

“…Es suficiente.”

Con expresiones en sus rostros como si hubieran sido levantados con un balde a agua fría, los dos se volvieron hacia Shasuryu y se sentaron como disculpándose.

“Jefe de los Cazadores, escuchemos su punto de vista.”

“…Las opiniones del Jefe de los Guerreros y de la Druida Anciana son comprensibles, ambas opiniones tienen sentido.”

Para responder a la pregunta de Shasuryu un hombre lagarto de contextura delgada abrió la boca. Aunque su tamaño parecía pequeño, no se debía a la falta de músculos, sino que sus músculos eran bastante densos.

“Es por ello que si es que aún queda tiempo. Deberíamos examinar la situación.

Supuestamente está enviando un ejército. Debería haber entonces señales como la construcción de una base de avanzada y similares, por tanto deberíamos observar primero y decidir luego. ”

Sin tener suficiente información, decir esto o aquello sería completamente inútil. Varias personas expresaron que estaban de acuerdo.

“…Anciano.”

“No hay mucho que decir, todas las opiniones son correctas. Todo lo que queda es dejarle la decisión al Jefe de la Tribu.”

“Muu…”

Dejando que su vista divagara, los ojos Shasuryu encontraron a los de Zaryusu, que se encontraba sentado entre la multitud, y asintió ligeramente la cabeza hacia él. Zaryusu sintió como si le hubiera dado un ligero empujón en la espalda —no sabía si el camino por delante era peligroso— sin embargo, levantó la mano para mostrar que tenía algo que decir.

“Jefe de la Tribu, por favor permítame hablar.”

En este momento, las miradas de todos los hombres lagarto se reunieron sobre Zaryusu. La mayoría eran expresiones expectantes, pero otras mostraban descontento.

“Éste no es el lugar para que un ‘Viajero’ esté hablando. Deberías sentirte agradecido por el simple hecho de que te permitimos estar presente.” —Dijo un miembro del Consejo de Ancianos—

“Retrocede en este…”

La explosión de una cola al golpear el suelo, cortó a través de las palabras del Anciano como si fuera un cuchillo afilado.

“Silencio.”

Con un tono peligroso, la voz de Shasuryu llevaba el sonido gutural que los hombres lagarto hacían cuando estaban irritados. La tensión en el cuarto se incrementó rápidamente mientras la acalorada atmósfera de hace un momento se calmaba.

En esta atmósfera, un Anciano abrió la boca sin prestar atención a las miradas alrededor de él que le decían ‘No digas nada innecesario.’

“Pero Jefe de la Tribu, darle un trato especial sólo porque se trata de su hermano menor no es bueno. Además, los Viajeros son—”

“Dije que estén en silencio. ¿No me oíste?”

“Geh”

“En este momento, todos los que están reunidos aquí poseen sabiduría. ¿Por qué no oír la idea del Viajero?”

“Los Viajeros son—”

“El Jefe de la Tribu ha hablado ¿y sigues reusándote a obedecer?”

Apartando la vista del Anciano que había sido callado, Zaryusu miró a los otros Jefes.

“Druida Anciana, Jefe de los Guerreros, Jefe de los Cazadores, ¿ustedes también creen que escuchar es una pérdida de tiempo?”

“Las palabras de Zaryusu valen la pena de ser escuchadas.”

El Jefe de los Guerreros habló primero.

“¿Qué clase de guerrero ignoraría las palabras del portador de Frost Pain?”

“Estoy de acuerdo, definitivamente vale la pena escucharlas.”

Entonces el Jefe de los Cazadores habló seguido de la Druida Anciana que se encogió de hombros.

“Por supuesto tenemos que escuchar. Negarnos a oír a un hombre sabio es algo que sólo harían los tontos.”

Bajo la intensa burla, algunos de los miembros del Concejo de Ancianos fruncieron las cejas. Shasuryu asintió hacia los tres Jefes y dejó que Zaryusu continuara su discurso. Zaryusu permaneció sentado y habló.

“Escapar o luchar, si tuviéramos que decidir debemos escoger lo último.”

“¿Cuál es la razón?”

“Porque es la única opción.”

Usualmente, si el Jefe de la Tribu preguntaba por la razón, uno debía explicarlo claramente. Pero Zaryusu no continuó y cerró la boca como si hubiera terminado de hablar.

Shasuryu tomó su barbilla y se sumió en una profunda reflexión.

(…¿Puedes entender lo que estoy pensando… hermano?)

Zaryusu hizo lo mejor que pudo para ocultar lo que pensaba. Al mismo tiempo, la Druida Anciana mostró una expresión de dolor mientras dirigía una pregunta hacia nadie en particular.

“¿Es posible ganar?”

“¡Por supuesto que podemos ganar!”

El Jefe de los Guerreros gritó como si quisiera dispersar el sentimiento de inquietud, pero la Druida Anciana sólo entrecerró los ojos.

“No, en la actual situación las posibilidades de que tengamos éxito son muy bajas.”

El que había rechazado la opinión del Jefe de los Guerreros fue Zaryusu.

“…¿Qué es exactamente lo que estás tratando de decir?”

“Jefe de los Guerreros, nuestro oponente ya debe tener una idea clara de nuestras fuerzas de combate, de otro modo no se hubiera presentado ante nosotros con esa actitud de superioridad. Si ése es el caso, entonces es imposible obtener la victoria con nuestra fuerza de combate actual.”

‘¿Entonces qué debemos hacer?’, Justo cuando todos estaban a punto de dejar escapar sus dudas, Zaryusu habló antes de que nadie pudiera compartir lo que pensaba.

“Ése es el por qué necesitamos perturbar los planes de nuestro enemigo… ¿Todos aquí recuerdan la guerra anterior?”

“Por supuesto.”

Incluso aquellos con demencia serían incapaces de olvidar la última guerra que había tenido lugar hace varios años atrás.

En el pasado estos humedales habían sido el hogar de siete tribus de hombres lagarto: Garra Verde (Green Claw), Colmillo Pequeño (Small Fang), Cola de Navaja (Razor Tail), Colmillo de Dragón (Dragon Tusk), Mancha Amarilla (Yellow Speckle), Borde Filoso (Sharp Edge) y Ojo Rojo (Red Eye).

Sin embargo, ahora sólo quedaban cinco.

Fue una guerra que acabó con la vida de muchos, y aniquiló a dos tribus.

La razón del conflicto fue la escasez de la comida habitual, peces. Guiados por la clase de cazadores, las zonas de pesca fueron expandiéndose más en el lago. Y por supuesto las otras tribus siguieron el ejemplo.

Entonces surgieron conflictos sobre los puntos de caza y de pesca entre las clases de cazadores. Ya que era un asunto que involucraba los recursos alimenticios necesarios para la sobrevivencia de las tribus, fue imposible hacer concesiones.

Las disputas se tornaron en peleas, y sólo fue cuestión de tiempo para que estas peleas desencadenaran en una carnicería…

Lo siguiente fue que para apoyar a la clase de cazadores, los guerreros entraron en acción. La escasez de alimentos había iniciado una feroz batalla.

Cinco de las siete tribus existentes se vieron envueltas en la batalla y terminaron en una situación de tres contra dos: Garra Verde, Colmillo Pequeño y Cola de Navaja contra Mancha Amarilla y Borde Filoso. Aparte de la clase guerrera, otros hombres lagarto machos e incluso las hembras se movilizaron para luchar por sus tribus.

Luego de muchas batallas, el bando con tres tribus que incluía a Garra Verde emergió victorioso, dejando a las dos tribus derrotadas tan desprovistas que fueron incapaces de valerse por sí mismos y fueron forzados a separarse. Los hombres lagarto restantes fueron absorbidos por la tribu Colmillo de Dragón que no había participado en la guerra.

Irónicamente, ya que los números de los hombres lagarto se habían reducido grandemente, la escasez de comida que originalmente había desencadenado el conflicto también había sido resuelta. El alimento básico ahora podía ser distribuido a todos.

“¿Qué hay con ello?”

“Piensen en las palabras que esa persona nos dejó. Dijo que este pueblo era el segundo, lo que significa que ha dejado mensajes similares a los otros pueblos.”

“Ah.”

Numerosas voces que estaban de acuerdo con Zaryusu se hicieron oír.

“¡Eso significa que necesitamos formar otra alianza!”

“Podría ser que…”

“Sí, deberíamos formar una alianza.”

“Al igual que en la guerra anterior.”

“En ese caso, ¿tal vez aún podamos ganar?”

Los murmullos en voz baja entre los hombres lagarto pronto se convirtieron en una gran conmoción. La cabaña entera discutía la opinión de Zaryusu, sin embargo el Jefe de la Tribu, Shasuryu, se mantenía en silencio. Los ojos del Jefe parecían mirar las profundidades de su corazón, haciendo que Zaryusu no pudiera mirarle de frente.

Luego de permitir un tiempo amplio para la discusión, Zaryusu habló de nuevo.

“No se equivoquen. La alianza de la que hablo incluye a todas las tribus.”

“¿Qué?”

Frente a esta declaración, la segunda persona en entender su significado fue el Jefe de los Cazadores, que dejó escapar un sonido de perplejidad. Los ojos de Zaryusu se centraron en Shasuryu y los hombres lagarto dentro de su campo de visión inconscientemente se apartaron hacia los lados.

“Jefe de la Tribu, sugiero también formar una alianza con Colmillo de Dragón y con Ojo Rojo.”

Los alrededores rompieron en una enorme conmoción, como si una granada hubiera estallado en medio del cuarto. Ellos no tenían comunicación con Colmillo de Dragón ni con Ojo Rojo que no habían participado en la guerra. Es más, Colmillo de Dragón había acogido a los restos de Mancha Amarilla y Borde Filoso, los refugiados de sus tribus enemigas.

Y ahora querer aliarse con esas dos tribus, formando una alianza de cinco tribus.

Si eso fuera posible entonces tal vez sería posible ganar. Mientras todos mantenían esta débil esperanza, Shasuryu de pronto habló:

“¿Quién será el representante?”

“Iré yo.”

Shasuryu no se sorprendió ante la respuesta inmediata de Zaryusu. Los hombres lagarto alrededor pensaron que se debía a que él entendía el carácter de su hermano menor y había anticipado su respuesta. Haciendo sonidos de empatía, ellos también pensaron que no había otro candidato más apropiado para escoger. Sin embargo había uno que tenía una opinión diferente.

“…¿Enviar a un Viajero?”

Era Shasuryu. Su mirada fría como el hielo perforó directamente a través Zaryusu.

“Eso es cierto, Jefe de la Tribu. Sin embargo estos son tiempos difíciles. Si el otro lado no está dispuesto a escuchar mis palabras por el simple hecho de que soy un Viajero, entonces no tienen valor como aliados.”

Zaryusu repelió fácilmente la fría mirada. Luego de que los dos se miraran fijamente por poco tiempo, Shasuryu mostró una sonrisa solitaria. Era debido a que se había rendido, o tal vez porque se sentía incapaz de detener a su hermano, o tal vez porque internamente se ridiculizaba a sí mismo por aceptar. Era una sonrisa sin brillo.

“Traigan el sello del Jefe de la Tribu.”

Eso significaba que sería el representante del Jefe de la Tribu. Muchos de los Ancianos que desearon expresar la opinión de que ‘Eso no es algo que debería poseer un Viajero’ permanecieron en silencio bajo la poderosa mirada de Shasuryu.

“Mi extrema gratitud.”

Zaryusu hizo una reverencia. Aceptado su gratitud, Shasuryu continuó hablando.

“…Escogeré a los representantes que se dirigirán a las otras tribus. El primero es…”

Un viento frío soplaba en la noche. Debido a que eran los humedales, la gran humedad y el calor veraniego se combinaban para provocar un gran malestar las personas, sin embargo en la noche, este calor disminuía y las ráfagas de viento podrían incluso considerarse frías. Por supuesto para los hombres lagarto, que tenían una piel resistente, esto apenas les parecía un cambio significativo.

Zaryusu caminaba bruscamente a través de los humedales, su objetivo era la cabaña de su mascota Rororo.

Aunque todavía quedaba algún tiempo, no podía decirse con seguridad que no pasaría nada inesperado, y más aún, no podían estar seguros que el enemigo respetaría el tiempo que les había dado, o si tal vez buscaría impedir las acciones de Zaryusu. Considerando todo esto, atravesar los humedales montando a Rororo era aún lo más apropiado.

Los fuertes pasos redujeron la velocidad y se detuvieron. La bolsa en su espada que había llenado de varios ítems se agitó. La razón por la que se había detenido era porque la luz de la luna había iluminado la familiar figura de un hombre lagarto dejando la cabaña de Rororo.

Ambos individuos se sorprendieron ante la visión del otro, y el confundido Zaryusu agachó el cuello en una reverencia. El hombre lagarto de escamas negras se acercó acortando la distancia.

“…Pienso que tú eras el más indicado para la tomar el manto del Jefe de la Tribu.”

Esas fueron las únicas palabras de Shasuryu que se había acercado hasta menos de dos metros.

“…Qué estás diciendo hermano mayor.”

“¿Aún recuerdas la guerra anterior?”

“Por supuesto.”

Ya que Zaryusu había hecho la pregunta durante la reunión, no había forma de que no se acordara. Por supuesto éste no era el punto de la pregunta de Shasuryu.

“…Luego de la guerra te volviste un Viajero. En ese momento cuando tú recibías la insignia quemada en tu pecho, no tienes idea de cuánto lo lamenté. Incluso si hubiera tenido que usar mis puños, debí de haberte detenido.”

Zaryusu sacudió la cabeza con fuerza. La expresión de su hermano en esa época aún permanecía como una espina clavada en su corazón.

“…Fue gracias a tu permiso, hermano mayor, que logré aprender la habilidad de criar peces.”

“Si se trata de ti, incluso si te hubieras quedado en el pueblo hubieras logrado encontrar un método. Un hombre tan inteligente como tú debería de ser el pilar de soporte de este pueblo.”

“Hermano mayor…”

El pasado era el pasado, por tanto cualquier situación hipotética que comenzara con un ‘Qué tal si…’ no tenía sentido. Aunque el pasado estaba escrito en piedra, reflexionar sobre estos eventos era la debilidad de estos dos hombres.

No, no era exactamente eso.

“…No como el Jefe de la Tribu, sino como tu hermano mayor, no puedo decirte que no habrá ningún problema si vas sólo. Regresa a salvo, no trates de ser valiente.”

En respuesta a esta observación, Zaryusu respondió con una arrogante sonrisa:

“Por supuesto que completaré esta misión a la perfección. Esta tarea no es nada para mí.”

“Huh” —La cara de Shasuryu rompió en una sonrisa irónica.

“Entonces si fueras a fallar en tu misión, el pez más gordo que has criado será mío.”

“Hermano mayor, eso no me sorprende, y no es algo que deberías estar diciendo en este momento.”

“…Muu.”

Ambos hombres rieron en silencio.

Y luego intercambiaron miradas serias.

“¿Entonces, es ése tu único objetivo?”

“¿Qué estás diciendo? ¿Qué quieres decir?”

Por un breve momento Zaryusu entrecerró los ojos… y entonces pensó para sí mismo ‘¡Maldición!’ Conociendo la perspicacia de su hermano mayor, su reacción de hace un momento fue un error.

“…Lo que dijiste en la cabaña fue para incitar las opiniones de los demás, sin embargo por la manera en que lo dijiste fue obvio que estabas guardando algo.”

Zaryusu se quedó en silencio y Shasuryu continuó:

“…La razón de la guerra anterior no fue sólo debido a una disputa entre tribus. Otra de las razones fue un incremento substancial en la población de hombres lagarto.”

“Hermano mayor… no hablemos más de eso.”

El tono sombrío en la voz de Zaryusu pareció confirmar lo que había dicho Shasuryu.

“Entonces… era eso.”

“Para prevenir que ocurra una nueva guerra, sólo puede ser eso.”

Estas palabras que Zaryusu escupió contenían implícitas sus detestables pensamientos y planes. Era simplemente demasiado repugnante, y si fuera posible no quería que su hermano mayor lo supiera.

“Si las otras tribus se niegan a formar una alianza, ¿qué entonces? Porque aquellos que sólo están dispuestos a proporcionar apoyo y aquellos que quieren huir desde el comienzo seguramente se negarán.”

“En ese caso… la única opción es exterminarlos.”

“¿Comenzando por exterminar a tu propia tribu?”

“Hermano mayor…”

Oyendo el tono en la voz de Zaryusu como si quisiera convencerlo, Shasuryu sonrió como si esto no fuera gran cosa.

“Entiendo que tu preocupación es correcta, y también estoy de acuerdo. Como Jefe de la Tribu, ya que concierne a la supervivencia de la misma, por supuesto que he pensado en eso. Así que no tienes que preocuparte, hermano menor.”

“Aprecio esas palabras. ¿Entonces nos reuniremos en este pueblo?”

“No. De acuerdo a esa persona este pueblo es el segundo, así que la batalla principal debe tener lugar en el primer pueblo. Normalmente la mejor estrategia sería reunirnos en el último pueblo o en el que tuviera la mayor defensa, pero si llegara a ser destruido eso tendría un serio impacto en las batallas siguientes, por tanto establezcamos nuestra posición defensiva en el primer pueblo. Para intercambiar reportes de inteligencia, comuniquémonos usando la magia de la Druida Anciana para que puedas transmitir directamente desde allá.”

“Entendido.”

La magia de la que su hermano había hablado era delicada y no era posible transmitir mucho contenido si la distancia era demasiado lejana, pero Zaryusu juzgo que estaría bien para esta distancia.

“¿Entonces asumo que no habrá problemas si tomamos raciones para los soldados de tu granja?”

“Por supuesto, pero deja a los peces más jóvenes. No fue fácil hacer que lleguen a donde están ahora, e incluso si fuéramos a abandonar el pueblo, eventualmente podrían ser útiles.”

“Es un trato. Entonces ¿qué tanto puedes proveer?”

“Si hablamos de alimentos secos, alrededor de mil toneladas.”

“Si es así… entonces en el corto plazo no tendremos problemas.”

“Ah, lo dejo en tus manos. Hermano, entonces, déjame seguir… Rororo.”

Reaccionando ante la voz de Zaryusu, la cabeza de una serpiente apareció en la ventana. La luz azul pálida de la luna se reflejó en sus escamas, dándole la apariencia de una belleza de fantasía.

“Debemos partir. ¿Puedes acercarte aquí?”

Rororo observó por un momento a Zaryusu y a Shasuryu, y retiró su cabeza de vuelta adentro. Entonces un sonido vino como si un animal pesado se moviera por el agua.

“Entonces Hermano mayor, me gustaría preguntarte una cosa. Ya deberías tener la respuesta ahora, ¿Cuántas personas pretendes que busquen refugio? Dependiendo de la situación podríamos necesitar usar su número como herramienta para las negociaciones.”

Shasuryu lo pensó un momento y luego respondió:

“…Diez guerreros, veinte cazadores, tres druidas, setenta hembras, cien machos, y algunos niños… eso debe ser todo.”

“…Ah, entiendo.”

Shasuryu mostró una sonrisa cansada y Zaryusu permaneció en silencio. De pronto un fuerte ruido en el agua rompió el silencio. Ambos hombres observaron en la dirección por donde había venido el ruido, y sonrieron por la nostalgia.

“Ah, hermano mayor, yo también. No esperaba que creciera tan grande. Cuando lo recogí, era tan pequeño.”

“Encuentro esa historia difícil de creer, ya era bastante grande cuando lo trajiste.”

Los dos hombres recordaban el pasado de Rororo. Entonces cuatro cabezas salieron del agua cerca a la cabaña, las cuatro usando la misma acción moviéndose en el agua y dirigiéndose hacia Zaryusu.

De pronto la serpiente levantó sus cabezas y la figura de un enorme cuerpo pudo ser vista dentro del agua. La bestia tenía cuatro cabezas de reptil conectadas a través de largos cuellos a un enorme cuerpo de cuatro patas.

Era un monstruo, una hidra.

Ese era el nombre de la especie de Rororo.

No solo era evidente debido a los elementos de serpiente sino también reconocible por el sonido al comer los peces que Zaryusu le había arrojado.

Con un movimiento inesperadamente rápido que no estaba acorde a su enorme cuerpo de cinco metros de largo, la hidra llegó al lado de Zaryusu.

Zaryusu se montó en la espalda de Rororo tan ágil como un mono.

“Tienes que regresar a salvo. Además, es más de tu estilo el no usar el cerebro como cuando en el pasado gritaste ‘ni siquiera una persona será sacrificada’.”

“…He madurado, eso es lo que pasó.”

Ante las palabras de Zaryusu, Shasuryu resopló.

“El niño se ha vuelto un hombre…Bueno, está bien. No te metas en problemas. Si no regresas, el primer objetivo para atacar será determinado.”

“Regresaré a salvo. Sólo espera por mí, hermano mayor.”

Luego de que hubiera pasado algún tiempo, ambos intercambiaron miradas llenas de emociones y sin previo aviso, los dos se separaron.

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Publicado por

AKNovelas

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